miércoles, 28 de julio de 2010

LOS ÚLTIMOS DE FILIPINAS

Diego A. Manrique, afamado crítico musical y conductor del programa "El Ambigú" de Radio 3, ha sido cesado y, por tanto, su programa ha dejado de emitirse en esta emisora perteneciente a la radio pública española.
Otro de la vieja guardia (de los pocos, muy pocos, que quedaban) que abandona la radio que nos ha acompañado durante tantos años, un lugar entrañable de, en su mayor parte, magnífica música y origen de sensacionales descubrimientos sonoros que a más de uno le sacudían el organismo como un latigazo de corriente eléctrica.
Ya ese cosquilleo tan agradable provocado al escuchar grandes canciones, algunas (muchas) por primera vez, a cargo de nuestros presentadores favoritos ha desaparecido para siempre, y la radio nacional en su apartado dedicado al pop ha perdido todo su interés, se ha politizado y se ha llenado de voces anodinas.
Diego A. Manrique se ha despedido a lo grande, con algunos programas (a los que me había reenganchado hace unos meses) dedicados a Georgie Fame o a Kris Kristofferson y otros realmente eclécticos, en su línea de siempre, como el de ayer martes, su último programa que coincidía con su cumpleaños.
Para muchos todo ésto dará igual, sólo se trata de la radio, una cosa del siglo pasado. Pero para algunos forma parte de todo nuestro proceso de aprendizaje, nos ha acompañado, emocionado y ha contribuido enormemente a formar nuestro gusto musical. Y aún hoy sintonizamos de vez en cuando esa vieja radio en busca de viejas sensaciones. Vano esfuerzo, hay que reconocerlo.
David

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Al menos en Radio3, triunfan los de páginas blancas, los Charlie Faberes,los que de atrás no sabían y tuvieron que poner codos para seguir calentando el micrófono,los veleta...mientras los conocedores, cercanos y los que tienen la mochila llena, tienen que irse a la calle a pasear. Por eso, los oyentes de Radio 3 en su mayoría no son los mismos, porque nos han obligado a RETIRARNOS.
Otro voto a lo MODERNO.

magicpop dijo...

Mis primeros conocimientos y adhesiones musicales las tuve gracias a Radio 3. En mis días de instituto, una noche de hace bastante años, buscando por el dial de mi viejo aparato de radio, di con su emisión en pruebas. Desde entonces he seguido muchos de sus programas, desde los magazines sociales y políticamente incorrectos hasta los temáticos dedicados a todo tipo de música. En Radio 3 han trabajado mis ídolos comunicólogos como Diego A. Manrique, Jesús Ordovás, José María Rey y otros que milagrosamente aún perviven como José Miguel López o el gran Juan de Pablos, por citar unos cuantos. No voy a criticar el actual plantel de la radio pública porque son periodistas consecuentes con la pobre política comunicativa de una emisora sin apenas contenido y enfocada a contentar a mentes débiles dispuestas a escuchar un poco de música mientras conducen. Radio 3 empezó siendo transgresora mientras al PSOE no le resultó incómoda. De forma increíble volvió a resucitar, en cierto modo, aprovechando la engañosa tolerancia propia de la euforia del ganador que experimentaron los del PP. De nuevo en mano de los socialistas, los responsables de su programación han devuelto los favores políticos ofreciéndonos una propuesta genérica más propia de la radio fórmula y encima con ínfulas de progresistas y enrollados que es lo que más asquito da. Hace tiempo que no escucho todo Radio 3, como bien se dice en el anterior comentario. Me perdieron, como a muchos, no por cuestiones de edad sino por su falta de ética y criterio profesional. Radio 3 ya no es lo que era y sin Diego A. Manrique, pues menos. He leído que está muy afectado porque el trato de la dirección ha sido muy lamentable. Acaba de cumplir 60 años y una persona, con el nivel y la dedicación que siempre ha demostrado, se merece no sólo un respeto sino toda la admiración del mundo. Mi devoción la seguirá teniendo, por supuesto, y espero escucharle pronto en el dial de mi vieja pero siempre sorprendente radio.

Un abrazo y feliz verano
Àlex

Fanzine Making Time dijo...

Como siempre, gracias por los comentarios, y totalmente de acuerdo contigo, Àlex.
¡Feliz verano!