sábado, 16 de enero de 2016

FAREWELL GIORGIO GOMELSKY

Seguimos con la nefasta racha de malas noticias, y tras el impacto por el fallecimiento del magnífico actor Alan Rickman, me entero de que nos ha dejado el 13 de enero a los 81 años de edad Giorgio Gomelsky, mánager, productor y en general un hábil svengali, pieza clave en el nacimiento del R&B británico y capaz de captar abrumadores talentos y lanzar sus carreras que, usualmente, florecieron una vez que abandonaron a Gomelsky.
Giorgio Gomelsky, Eric Clapton y un señor
Tras conseguir que el club Marquee estableciese una noche dedicada al blues y el R&B con los Alexis Korner Blues Incorporated, el paso decisivo fue convertirse en propietario del legendario club Crawdaddy en el que estableció como banda de la casa a los Rolling Stones y, una vez que estos abandonaron su residencia en el local, descubrió a sus sustitutos, los Yardbirds con el nuevo ídolo de la guitarra de la enfervorecida juventud devota del blues, Eric Clapton
Los Yardbirds y Gomelsky
Ligado a tan maravilloso grupo, cuya importancia en la música popular posterior debería ensalzarse a diario, y a través de todos sus cambios de formación y estilísticos Gomelsky seguía siendo su representante y productor de muchas de sus grabaciones primerizas, con su característico sonido cavernoso y algo apagado.
Ese sonido también está presente en las grabaciones del supergrupo del que que también fue mánager, Steampacket, compuesto nada menos que por Long John Baldry, Julie Driscoll, Rod Stewart, Brian Auger, Vic Briggs y Micky Waller. Casi nada. Su compañero de asuntos de management, Simon Napier-Bell, tomó bajo sus alas a los John's Children y mucho me temo que Gomelsky también metió mano en las caóticas grabaciones del grupo de Pop-Art.
Un tipo inquieto, creó Marmalade Records, un sello discográfico con algunos de sus protegidos como Julie Driscoll, Brian Auger & The Trinity, Chris Barber, John McLaughlin, Sonny Boy Williamson, dos LPs de culto como son el de Gordon Jackson y el primero en solitario de Gary Farr y los sensacionales Blossom Toes. Incluso produjo las primeras demos de los Soft Machine.
Por supuesto, Marmalade Records quebró en 1969 (¡discográficas en manos de músicos, qué locura!) y ya sin relación profesional con los Yardbirds o el resto de luminarias del R&B, rock y pop británicos que había ayudado a lanzar al estrellato orientó su carrera a bandas de rock progresivo y jazz rock como Gong o Magma.
La fantástica formación final de los Yardbirds, responsables de uno de mis discos favoritos y unos directos que dejaban entrever el futuro 
Una de las piedras angulares del nacimiento del R&B británico desde el backstage y los estudios de grabación, un catalizador de un género musical que junto al beat sentó las bases de la música popular de las siguientes décadas.
David