viernes, 26 de abril de 2013

EL DISCO DE LA SEMANA

STEVE MILLER BAND: Recall The Beginning... A Journey From Eden (Capitol, 1972; reedición en CD por Lost Diamonds, 2008)
En este blog ya hemos declarado nuestro amor por los primeros discos de la Steve Miller Band en alguna que otra ocasión. Discos fantásticos, espléndidamente producidos y repletos de canciones que configuran una colección que rivaliza con la de las grandes figuras del rock, aquellos mitos incontestables que en pocas ocasiones habrán sido tan denostados como el pobre Steve Miller y en etapas bien diferenciadas de su carrera: la primera, como integrante de una banda más bien underground y a la vanguardia del rock del momento; sus discos a partir del cuarto son considerados irregulares, desnortados. La segunda, como músico de éxito comercial global, a partir del octavo disco. Carne de emisoras oldies y radiofórmulas.
Bah, lo importante son los discos. Sobre todo escucharlos y a menudo desterrar más de cincuenta años de mitología rockera. Los discos de Steve Miller y su banda son cojonudos. Y este álbum de 1972, su séptimo y paso previo al éxito masivo con THE JOKER (1973) no lo es menos. Todos esos trabajos de la banda californiana tienen una extraña capacidad: su escucha siempre es agradable pese a la heterogeneidad de la que a veces hacen gala. Son la banda sonora perfecta a esas tardes de verano en las que no apetece hacer nada, sólo dejar pasar las horas mientras vemos como el sol se pone.
Welcome es lo que su título promete, una jubilosa bienvenida, una intro de poco más de un minuto potente y con metales que da paso a Enter Maurice, encantador y pequeño clásico escondido dentro de la discografía de la Steve Miller Band que recupera el viejo doo wop y que es la pieza que siempre escoge Juan De Pablos cuando habla de Steve Miller en su programa Flor de Pasión. Por algo será.
High On You Mama es blues armado a base de guitarras acústicas con Miller soltando suavemente la letra y Heal Your Heart es característico rock con toques R&B (coros y piano), optimista y energizante que perfectamente habría encajado en algunos de los tres primeros LPs de Steve Miller. Y encima con la colaboración a la guitarra de Jesse Ed Davis, nada menos. 
The Sun Is Going Down continúa con las buenas vibraciones gracias a su ambiente de grabación casera, comunal, de ritmo irresistible y algunos toques latinos. Finaliza lo que consistía la cara A original Somebody Somewhere Help Me, otra descarga de R&B milleresco con metales en lo que es otra producción vigorosa y lujosa a cargo del teclista y colaborador de Miller, Ben Sidran.
Love's Riddle es relajada y profunda en cuanto a ambiente y sonido gracias a su guitarra acústica y sobrio bajo, acompañados de sección de cuerdas. Una pequeña joya que me recuerda al Guinnevere de Crosby, Stills & Nash. Fandango comienza también de forma acústica pero pronto irrumpe con una fuerza deslumbrante para conformar un rock imponente en el que Miller se luce con la eléctrica. Ah, y esos coros tan suyos... pocos coros suenan tan bien que los creados por esta gente en esos discos mágicos... Nothing Lasts nace del cruce de guitarras acústicas, al modo de algunas tonadas del LED ZEPPELIN III, pero se enriquece con cuerdas, esos coros, aumentos de la intensidad a lo largo de la melodía propiciados por la base rítmica... Todo ello para conformar bello pop psicodélico con el sello inconfundible del sonido de la Steve Miller Band. Para terminar, Journey From Eden, la pieza más larga. Desde el principio la banda ataca la composición de forma pausada pero amenazante, y Miller vuelve a escupir las palabras de forma suave respaldado por una intensa sección de cuerdas cuyo protagonismo va creciendo con la canción. El pequeño clásico que deparó el LP.
Largamente fuera de la circulación y carente de una edición en CD al fin ha visto la luz en ese formato con las ediciones de Edsel, así que es fácil de localizar, aunque curiosamente mi copia fue lanzada por una discográfica argentina que lanzó algunos discos escondidos de Steve Miller Band en formato digipack en 2008, sin libreto pero con magnífico sonido. En su momento no fue un éxito comercial, nunca ha sido muy valorado por los críticos, su título no ayudaba a la causa... pero su compra no es recomendada, ¡es imperiosa!
David