Los Huéspedes Felices, perseguidores eternos de la melodía y uno de los secretos mejores guardados de la escena del pop psicodélico desde hace treinta años, retoman su fructífera relación con Clifford Records que dura ya más de una década y en 2026 lanzan su nuevo LP, en su habitual tradición de desaparecer durante largas temporadas para madurar en su estudio canciones y conformar un disco tan acogedor como sorprendente en cada esquina de las composiciones, llenando aún más el baúl de músicas de Villa Felicia.
ESPACIOS TEMPORALES (Clifford-179LP) gira en torno a eso, el espacio pero sobre todo el tiempo, o los tiempos, desde el más mundano y cotidiano hasta el extraído de una historia de ciencia ficción.
Así, a lo largo de diez canciones el ciclo de aventuras y desventuras de los protagonistas de las historias de los Huéspedes se despliegan en nuestros oídos acompañados de una versatilidad estilística y de un acercamiento a la electricidad y la contundencia sónica más presente que en anteriores entregas del grupo. Los artífices, Álvaro Calvo y Óscar Antón a las guitarras, Luis Íñiguez al bajo, Daniel Blanco a los teclados y orquestaciones, Martín López a las percusiones y mandolina y Ramón Saleta a la batería y percusiones.
El cielo es lo mismo en cualquier lugar es un muestrario encapsulado en seis minutos de lo que nos ofrecen los Huéspedes: cambios melódicos y de estilo en la misma canción e instrumentación precisa, rica y perfecta. Comienza con acordes folkies a la guitarra que dan paso a aires de bossa nova y de lounge pop y soft rock, todo ello aderezado con una juguetona flauta, para a continuación toparnos con el pop psicodélico con el añadido de cuerdas y fragmentos de pulsante teclado y batería desnuda a lo Beach Boys circa 66-67 en El mundo sigue.
Una relajada antesala antes de la descarga eléctrica y vibrante de Espacios temporales, electrificante psicodelia en lo lírico y en lo musical. Girando alrededor, por su parte, es un instrumental surf psicodélico-espacial con aparición de guitarra jangle byrdsiana que lo emparenta con esos outtakes instrumentales que los Byrds grababan en sus momentos álgidos, hasta que Los Huéspedes Felices nos vuelven a sorprender con otro cambio melódico y de tono metiendo theremín mutando en banda sonora de película de serie B!
En los siguientes surcos el grupo turna en otra encarnación para darle a Los discretos invitados aires beatlescos circa 66, con una letra costumbrista de tintes tragicómicos, como la vida misma. El gran ausente se caracteriza por un tintineo dylaniano (nos acordamos de It's All Over Now Baby Blue), cierto ambiente oscuro, y una tormenta eléctrica en el puente y en el intenso final.
Una guitarra espacial sobre teclados zigzagueantes abre Viajero en el tiempo, la exploración pinkfloydiana de los Huéspedes que desemboca en freakbeat donde se combinan guitarras con vibrato y wah-wah cual unos Attack circa Magic In The Air. Los aires folk regresan con Una estrella, en la que la inclusión de vientos le da un sonido distintivo y, con otro sorprendente cambio melódico, entra la electricidad de forma contundente, enlazando con el suave y bello interludio de Al amanecer, para cerrar el disco con la suite cambiante y otra vuelta de tuerca sobre el tiempo de Si ayer fuera hoy.
¿Un regreso triunfal de Los Huéspedes Felices? No, nunca se han ido, y cuando aparecen lo hacen con el mismo nivel de calidad y de compromiso con el Pop que desde hace treinta años. Así que hacerse con este ESPACIOS TEMPORALES en la web de Clifford Records o de forma digital en el bandcamp de Los Huéspedes Felices es una obligación que tenemos hacia el Pop y hacia los alegres bardos habitantes de Villa Felicia.
David


