viernes, 30 de noviembre de 2012

DOS NOVEDADES INTERNACIONALES: THE MENTALETTES Y THE SOUL SAILOR & THE FUCKERS

Desde Berlín nos ha llegado el arrasador debut de The Mentalettes apropiadamente calificado como a girl group gone berserk, un grupo con trío femenino al frente que no practican un girl group sound al uso sino un potente garage con toques beat, bubblegum y pop 60's con mucha actitud. Sus composiciones están caracterizadas por unos poderosos y trotones bajo y batería a la par que un guitarreo considerable, y unas voces del trío femenino ni mucho menos cristalinas sino sucias y saturadas que irrumpen para conducir la pieza hacia el delirio garagero que es Do You Love Me. Su cara A es aún mejor, Fine, Fine, Fine, de ritmo irresistible y aderezada con teclado y pandereta sin perder la energía garagera en una composición con un evidente parecido al clasicazo Abba de The Paragons. Su 7" de debut ha sido publicado por copaseDisques.
Y desde Perugia en Italia el álbum de The Soul Sailor & The Fuckers, banda liderada por The Soul Sailor realmente ecléctica aunque con un pie en el rock de los 60 y parte del otro en el pop inglés de los 90, amén de otros sonidos como el soul y el funk suave. En este disco de diez canciones te puedes encontrar un poco de todo ello, una mezcla realmente curiosa pero bien ejecutada y que se escucha de un tirón. En él podemos toparnos con soul suave aderezado con rock en In The Game Of Loving, Soul Song #1 y You Gotta Let Me Know It, Babe (la faceta más floja del grupo, todo hay que decirlo), trotón rock guiado por guitarras eléctricas (con algunos toques de acústica) en el que se evidencia esa visión de influencias 60's y 70's desde una perspectiva 90's (pienso en el sonido Madchester) en Wop Bop A Loo Bop A Lop Bam Boom, The Effects Of Getting Wilder And Wilder y la breve intro que abre el disco y su reprise que lo cierra, además de un cierto aire a los Kinks de la década de los 70 en Song For The Enemy y la acústica When I Miss My Belle. Lo mejor, desde la perspectiva de Making Time, lo encontramos justo a la mitad del disco con la psicodélica y los orientalismos de The Silence Of Ages, y la voz de su líder tan apropiada para una propuesta con referentes en el pop que cruza la década de los 60 con la de los 70. Una propuesta para oídos inquietos.
David