jueves, 20 de septiembre de 2012

EL DISCO DE LA SEMANA

LES FLEURS DE PAVOT: Les Fleurs De Pavot (Mercury, 1968; reedición en CD de Underground Music)
Este LP no es una de las obras maestras del género, pero es de tan agradable escucha como corto de duración. Doce canciones de psychexplotation a cargo de una banda francesa originariamente de twist conocida como Bourgeois De Calais que, impulsados por su mánager, se convirtieron al credo de la psicodelia y del consumo de drogas alucinógenas al tiempo que predicaban los beneficios de tal afición en sus canciones. Podemos dudar o no del convencimiento de esos veteranos músicos en adoptar las nuevas y exóticas modas, y por lo visto algunos de ellos estuvieron en la meca de la nueva religión, San Francisco, pero las fuentes parecen incidir en el importante papel de su mánager convencido de que la paz, el amor y las drogas eran la solución para vender más discos en los nuevos tiempos.
La banda ataca con decisión esos nuevos estilismos en las canciones del disco y en su aspecto, con una impecable imagen psicodélica, pero en directo siguen prefiriendo junto a sus propias canciones adaptar a su repertorio infecciosas y "progresivas" adaptaciones de clásicos del soul como You Got Me Hummin' y Funky Broadway (como tantas otras bandas psych inglesas, norteamericanas, holandesas, etc.), como podemos disfrutar en el vídeo perteneciente a su impresionante aparición en el legendario programa Bouton Rouge.
Pero repasemos el disco en cuestión, que arranca con Super Girl, estupendo freakbeat con insistente órgano (la característica definitoria del LP) y base rítmica con el toque psicodélico de las incursiones orientales a base de campanillas, percusión y efectos de estudio. La Caresse Du Fleuve es un entretenido y delirante batiburrillo de psicodelia inglesa (Pink Floyd, Soft Machine) con yeyé francés y clavicordio incluido, mientras que Psycha Bourree es una bonita y sin pretensiones canción pop con algo del aire de algunas de las bandas de Frisco como los Quicksilver Messenger Service.
Le Marchand D'Amitte es inofensivo pop con agradable melodía embellecida con flauta y ritmo de bossa nova. Por su parte La Force Fait L'Union ya son palabras mayores, guitarrazos de primerizo hard rock y ritmo propulsivo al que se unen el omnipresente órgano y coros a varios voces que a veces suenan como los Move y otras como los Tremeloes, fantástica. A Degager continúa el mejor momento del disco, con el cantante luciéndose en su mejor interpretación del disco muy a lo Dutronc sobre un ritmo de freakbeat cortante y bailable.
Lamentablemente esa serie de canciones estupendas se corta con Dites-Le Avec Des Fleurs De Pavot, que pese a su prometedor comienzo a lo Nice desemboca en una bizarra y fuera de lugar tonadilla con ritmo de tango. Afortunadamente el mal trago dura poco y volvemos a lo bueno con Pourquoi L'Amour A Deux, hard rock y psicodelia con una estupenda conjunción de la guitarra, batería y órgano y agresivo como podrían ser los Attack. Les Petits Cochons L'ont Mange es una buena canción pop de ritmo perezoso con protagonismo del teclado pese a sus menos afortunados interludios vodevilescos. Hippies Nous Voila es una pieza de psychexplotation con buenos guitarrazos y órgano cimbreante, con alboroto hippie y flautas incluidas. 
La Puissance Des Tenebres contiene la guitarra más original del disco junto a interpretación vocal típica del pop francés en una pieza de pop-soul con toque psicodélico. Extrañamente, en mi copia en CD esta canción no aparece en el libreto, pero sí está incluida en el disco. Y lo que es más raro, he visto en internet otras copias aparentemente iguales a la mía pero con el libreto corregido e incluso una canción más titulada Dans Ma Garconniere, también usada por el grupo como cara B y que ignoro si pertenecía al LP original o se trata de un bonus track.
Para terminar esta colección, Le Rateau De La Meduse, el tema más experimental, extenso y lisérgico del grupo, con cierto aire hendrixiano a lo 1983... (A Merman I Should Turn To Be).
Un buen disco, con tres grandes grandes canciones, un horror y el resto de agradable escucha. Me queda la sensación de que la producción del mismo se quedó algo corta, sin la suficiente potencia y énfasis que se le debería haber dado a la instrumentación. El sonido en general parece algo liviano. Pero las canciones bien valen la pena y es otro artefacto recomendable para añadir a nuestras colecciones!
David