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miércoles, 20 de abril de 2022

PROCOL HARUM EN 1970: TODAVÍA HABRÁ MÁS

El paso de 1969 a 1970 para Procol Harum estuvo marcado por inestabilidad y cierta incertidumbre tras la salida del grupo de Matthew Fisher, cuyo peso en el mismo era cada vez mayor, y del bajista David Knights, pero salieron reforzados con una jugada inteligentísima: Chris Copping se unió al grupo y se encargaría del bajo y el órgano. Y no sólo se trataba de un solidísimo músico, sino que con Copping se completaba la formación del grupo previo a los Harum, The Paramounts, aces del R&B británico conformados por Brooker, Trower, Copping y Wilson. Pero este cambio de formación también significó que el peso de la tarea compositiva volvía a caer casi exclusivamente en manos de Brooker y Reid, tras la diversificación en ese aspecto que supuso A SALTY DOG, y ciertamente creo que para los fans de Procol Harum fue una magnífica noticia.
Copping, Brooker, Trower, Reid y Wilson
De esta forma entraron al estudio en enero de 1970, tras unas sesiones previas poco satisfactorias en 1969 aún con Fisher, y con el directo, limpio y refrescante sonido aportado por el productor Chris Thomas confeccionaron el monumental HOME, un disco mucho más sólido que su anterior LP y sobre el que sobrevuela una cierta unidad argumental sobre la muerte. 
HOME es una muestra perfecta del sonido Harum, salvo precisamente en la canción que abre el disco, el rock impetuoso de Whisky Train, una de las dos únicas aportaciones a la composición de Robin Trower junto a la envolvente About To Die, canción que tanto en letra como en sonido recuerda a The Band, con una guitarra y una combinación de órgano-piano sobresaliente. Ambas canciones conformaron el primer single extraído del álbum.
La absolutamente dramática The Dead's Man Dream se ajusta al canon Harum casi más que alguna de las composiciones previas con Matthew Fisher, con un órgano tocado por Copping protagonista, una intensidad creciente y espíritu progresivo, con Still There'll Be More como contrapunto más vital y brillante a la precedente en lo musical pero más retorcido y oscuro en la letra, un fantástico rock con gran solo de Trower. Nothing That I Didn't Know recoge ciertas influencias folk, no muy habituales en el sonido Harum, con un destacado Hammond de nuevo, y letra que ahonda en el drama de la muerte de una joven continuando ese ciclo de diversos puntos de vista sobre el tema mortuorio.
Barnyard Story abre la cara dos con una criptísima letra de Keith Reid cantada con una entrega portentosa por parte de Gary Brooker, qué gran solista era, pleno de recursos y emoción. Piggy Pig Pig y su ritmo moderado pero con remarcables cambios melódicos e intensidad sonora aportada sobre todo por la guitarra es un lección de rock progresivo en menos de cinco minutos, mientras que Whaling Stories es la suite del disco, la pieza más larga, de siete minutos de duración que por su título podría hacernos pensar que se trata de un retorno a la temática marinera de A SALTY DOG pero nada más lejos de la realidad, parece una crónica creciente en intensidad musical y lírica del día del apocalipsis! 
Cierra HOME la encantadora Your Own Choice, oda de apesadumbrado nihilismo ante la inevitable muerte, sencilla y directa en lo musical, anticipando el rock de los 70 y parte de la música que lanzará el grupo en esa década.
Como contrapunto al cierto aire sombrío del disco la portada muestra una adaptación del juego Serpientes y escaleras con la participación de los miembros del grupo, una nota alegre pero que al tiempo transmite cierta trascendencia por las implicaciones moralizantes del juego.
1970 supuso de esta manera un gran año para Procol Harum, con un disco estupendo, bien recibido y con saludables ventas, y con su presencia en un festival tan importante como el de la Isla de Wight al que acudieron con el empuje y frescura de la nueva formación y con un set de canciones demoledor!
David
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lunes, 12 de julio de 2021

EL 45 RPM DE LA SEMANA: RANDALL'S ISLAND!

Randall's Island: Life In Botanical Gardens / Brother People (Polydor, 1970)
Mi historia con este disco es la típica en la que, buceando por el stock de un vendedor de Discogs, encuentro un single de 1970 cuyo intérprete no me dice nada, pero el título de la canción no deja de intrigarme, y es que Life In Botanical Gardens podría ser fácilmente uno de los mejores títulos dentro del folk psicodélico o incluso del rock progresivo! Pero ese título tampoco me sonaba de nada, así que procedí a buscarlo para escucharlo. Esa cara A hizo que me decidiera a comprarlo y ocupar en la cesta de la compra el espacio destinado a otro 7"!
Si la historia de cómo llegué a este disco, o cómo él llegó a mi, es un poco curiosa no lo es menos la de sus intérpretes, y la confusión que puede generar para el aficionado o coleccionista. Empecemos por quién le da nombre al grupo, Elliott Randall, guitarrista de New York que era amigo de Walter Beckett y Donald Fagen de Steely Dan y con quienes grabó demos como guitarrista, lo que ya me flipa debido a mi devoción total por los Dan. Incluso fue invitado a unirse a la banda tras participar activamente en la grabación de los tres primeros discos, pero al marcharse éstos a California, Randall declinó la oferta.
Pues bien, Elliott Randall grabó en 1970 un LP de blues rock titulado Randall's Island y editado por Polydor y en el que se incluían las dos canciones que fueron extraídas para este single, un disco de 7" que sólo fue lanzado en Australia y en Alemania (en dos versiones, una promo que es la que me he agenciado). Lo realmente extraño y que puede llevar a confusión es que el single fue acreditado a Randall's Island, el título del LP, en lugar de Elliott Randall. De hecho, y tras dos años de silencio, apareció otro LP esta vez sí con Randall's Island como intérpretes, único álbum editado bajo este nombre, y no volvemos a saber nada de nuestro protagonista hasta un nuevo LP en solitario en 1977, aunque durante todo ese tiempo no paró de trabajar de músico de sesión con casi cualquiera que pasara por New York. ¡Qué lío!
Una vez aclarado a quién le debemos este artefacto vinílico, hay que señalar que Randall's Island es un disco eminentemente de blues rock, como vemos en la cara B, Brother People, con ciertos ramalazos funk incluidos vientos, y cierto aire en la composición y forma de cantar a los Guess Who. Intenso, bailable y muy bien producido, realmente no estoy en una etapa en la que me interese mucho el blues rock y no hubiese comprado el single por esta canción. 
Life In Botanical Gardens es la pieza estrella del artefacto y cuya melodía no se me borra de la cabeza desde que la escuché por primera vez. Folk bucólico, cantado suavemente a lo Donovan, coros propios de bandas contemporáneas de rock progresivo, tratamiento acústico aunque la base rítmica es contundente y dinámica, flauta que le da el toque perfecto de ambiente folkie y campestre y un Moog que termina de aportar un ambiente de sofisticado encanto a la pieza. Psicodelia un poco tardía que me sorprende no sea más reivindicada por los connoisseurs, quizás sea por estar la canción en un LP de sonido tan distinto a Life In Botanical Gardens.
Polydor le proporcionó cierto empujón a la banda, sobre todo en Alemania, donde incluso le grabaron un clip promocional en su visita al país, pero no pasó nada. Randall siguió prestando su guitarra para múltiples grabaciones y sigue vivo y bien, activo en redes sociales y con su página web.
David

viernes, 6 de julio de 2018

EL DISCO DE LA SEMANA... OPEN ROAD DE DONOVAN!

DONOVAN: Open Road (Epic Records, 1970; reedición en CD por Repertoire Records)
En 1970 Donovan Leitch llevó a cabo una pequeña ruptura con su trayectoria anterior. El que fuera faro y guía para gran parte del movimiento hippie sobre todo europeo y uno de los pioneros psicodélicos gracias a su memorable SUNSHINE SUPERMAN (1966) rompió con el productor que le había acompañado durante toda su carrera, Mickie Most, y se aventuró a producir por si mismo su siguiente LP acompañado de nuevos músicos que aportaron aire nuevo y fresco al sonido del escocés.
El trío de músicos fichados, que adoptó el nombre como grupo de Open Road, lo que dio también nombre al disco, estaba compuesto por el teclista Mike O'Neil, el batería John Carr y el guitarrista y bajista Mike Thomson. Ellos ayudaron a conseguir el nuevo sonido buscado por Donovan, más directo, potente, desnudo y orgánico, sin muchos aderezos de estudio ni arreglos de otros instrumentos habituales en el normalmente suave y limpio sonido que Mickie Most aportaba a las grabaciones de Donovan.
A eso se añadía una temática más o menos común a todas las canciones de regreso a la naturaleza, respeto a la misma, y añoranza por tiempos más sencillos y armoniosos con el entorno donde la libertad era un valor establecido. El sonido de banda de rock directo y puro le venía como anillo al dedo a estas canciones, la primera de las cuales es Changes, con una guitarra, bajo y batería de limpio sonido que anuncian las nuevas intenciones con un ritmo muy de rock 70s añadiendo Donovan sus acertados estribillos casi memorables y adictivos. Song For John ahonda en la senda con un perezoso ritmo campestre en la que todo, guitarras, armónica y voces son lánguidas y amables. Curry Land nos acerca a un Donovan más familiar con bastantes similitudes a uno de sus clásicos, Lalena, apuntalada aquí con piano y coros, aumentando su intensidad y velocidad a intervalos. Su posicionamiento es cercano al hard rock 70s, con su melodía amenazante que no termina de despegar finalmente.
Joe Bean's Theme se acerca a otro de los intereses habituales en los últimos discos de Donovan, relajantes sonidos caribeños tan de su gusto, mientras que People Used To es placentero rock que se mece a suave ritmo, incluyendo una guitarra slide en el background y que protagoniza un solo que muestra de la atención de Donovan hacia sonoridades contemporáneas. Celtic Rock es el título de la siguiente y enseguida se convierte en emblemático ya que da carta de nacimiento a toda una tendencia folk rock de inflexiones célticas. Su folk ácido y tribal se sumerge en un torbellino sonoro de piano, guitarra y batería. 
Riki Tiki Tavi fue el single de éxito incluido en el LP con su ritmo saltarín apuntalado por cencerro, ocasional pandereta, congas... otro estribillo memorablemente adictivo y una coda sorprendente, unos breves segundos en el que cambia la melodía ligeramente, desaparece el cencerro y cantan a varias voces una pequeña estrofa que deja con ganas de que siga y siga la canción en esa línea! Sublime grandeza sonora de indiscutible raigrambre británica! Clara Clairvoyant es más pop progresivo excelente, con ritmo cortante pero creciente con líneas ascendentes de teclado y coros hasta que culmina en el estribillo, otro ejemplo perfecto del particular estilo compositivo del escocés. Roots Of Oak es una psicodélica tonada de inflexiones folkies oscuras con batería y guitarras acústicas constituyendo el ensamblado instrumental.
Season Of Farewell es una delicada pieza que podría datar de 1966 o 1967, característica del popsike de Donovan, en la que cuando parecía que la pieza iba por terrenos plácidos aparecen sendas guitarras ácidas rompiendo parcialmente el ritmo hasta que, finalmente, se retoma el tempo principal. Totalmente alejada de ella es la siguiente, Poke At The Pope con su ritmo de R&B y boogie, interludios donde se ralentiza el tempo y adopta inflexiones psych antes de volver a acelerarse y electrificarse. Y el LP finaliza con New Year's Resovolution (en ediciones posteriores cambiada a Resolution) donde el trovador cósmico lanza mensajes de liberación personal flexionando y vibrando su suave voz en una balada de gran belleza. 
Un cierre magnífico a un disco intencionadamente sencillo, de un rock de sonido muy natural y fresco, y sobre todo repleto de canciones estupendas que componen un LP sin pega alguna, y personalmente uno de mis favoritos de Donovan pese a ser tan distinto de su magnum opus de folk psicodélico SUNSHINE SUPERMAN. 
La siguiente aventura de Donovan fue un nuevo LP de canciones para niños mientras que, por su parte, el grupo Open Road sin el teclista facturó un sensacional LP de rock progresivo y folk rock, WINDY DAZE (1971) muy en la línea de este disco con Donovan pero eso, amigos míos, es otra historia...
David

miércoles, 22 de julio de 2015

BACK TO THE GARDEN

De Matthews Southern Comfort desgraciadamente no hay mucho material audiovisual que captase a la banda, o a alguna de las varias encarnaciones de la misma, en su corto pero fructífero período de existencia con Iain Matthews al frente, dos años con tres LPs (1969 y 1970) y una grabación que es una de las más mágicas cápsulas de sonido registradas en aquellos años. Una de mis canciones preferidas de la década.
La versión del Woodstock de Joni Mitchell brilla sin par a cargo del ex-Fairport Convention y los suyos, una producción que desde que llegó a mis oídos hace un par de décadas me embriagó y me arropó; todo en ella destila magia, misticismo hippie y aromas silvestres. Una clara y limpia base rítmica, un ritmo perezoso, guitarras acústicas, y sobre todo la etérea y levitativa steel guitar y la voz de Iain Matthews, delicada, suave pero clara, casi femenina. La letra de idealismo hippie adquiere todo su significado con esta lectura por parte del grupo británico.
Incluída en el LP de 1970 LATER THAT SAME YEAR, y un éxito internacional que respondía a su magnífica belleza, es la versión definitiva de Woodstock batiendo sin discusión a la de su autora y a la de Crosby, Stills, Nash & Young. La interpretación de la banda con Matthews recitando la letra con los ojos cerrados sólo añade más magia y ensoñación a la canción. We are stardust, we are golden.
David

jueves, 3 de julio de 2014

EL DISCO DE LA SEMANA

MICHAEL CHAPMAN: Fully Qualified Survivor (Harvest, 1970; reedición en CD por Light In The Attic Records)
La publicidad que el sello Ligh In The Attic hace de este disco proclama que es ideal para una tarde perezosa y un porro. O lo que es lo mismo, lo que podemos esperar de un típico disco de folk rock del cambio de década entre los 60 y los 70. Pero este LP es mucho más, es una grabación con una gran producción de Gus Dudgeon, muy ambiental y compacta al tiempo que potente, y desborda los siempre borrosos límites del folk ácido hacia el blues o hacia el hard rock, con vitales contribuciones de Mick Ronson (The Rats, Spiders From Mars, Ian Hunter, etc.) a la guitarra, Barry Morgan a la percusión y Rick Kemp al bajo (Steeleye Span). Y todo ello bajo la perspectiva de un músico y compositor que se declara más interesado en el jazz que en el folk o el rock, con lo que ello conlleva a sus canciones.
El disco, el segundo de Chapman para el sello Harvest, se abre con The Aviator, de cierta inflexión psicodélica que desprende su inspiración y profundidad jazzística. En ella ya tenemos una de las constantes del disco, las guitarras acústicas, y un violín etéreo que da paso a un perezoso ritmo y una voz que en una primera impresión parece muy propia de las bandas de la Costa Oeste, aderezado con dicho violín y cello.
Naked Ladies And Electric Ragtime es un instrumental a base de guitarra acústica y rhythm foot de ritmo tranquilo pero pícaro. Stranger In The Room también duerme sobre un lecho de acústica y sobre él aparece la tremenda y característica guitarra de Mick Ronson, además de un poderoso bajo y una batería muy rockera ganado en potencia que acaba en una coda brillante. El riff in crescendo convierte a esta pieza en una de las más pegadizas en un disco sin muchas concesiones a la comercialidad.
Postcards Of Scarborough es una bellísima melodía folk con elegantes aportaciones de la sección de cuerdas y una voz de Chapman muy expresiva, todo ello con puntadas aquí y allá de guitarra eléctrica. Le sigue un interludio acústico, Fishbeard Sunset, y a continuación la potente Soulful Lady, un cañonazo de base rítmica agresiva, coros y grandes líneas de bajo y cortantes solos de eléctrica. La podríamos erigir como un pequeño clásico oculto de hard rock.
Rabbit Hills contrapone las líneas de bajo y las de guitarras acústicas en una bellísima melodía, y a las que se suman la batería, detalles que se desgranan de guitarra eléctrica y una emotiva voz de Chapman con pequeño e intenso estribillo que se repite a lo largo de toda la pieza. March Rain es otra composición de exagerada belleza, suave como la lluvia de marzo, con una intro de poner los pelos de punta a base de sección de cuerdas y de la que se extrae un cello que aparece durante la melodía al estilo de otro disco de enjundia, APPALOOSA (1969), para cerrar de nuevo con aires clásicos.
Kodak Ghosts está construída de forma más acorde a los cánones de los cantautores folkies de la década, con una voz esta vez arrastrada de Chapman en busca de rimas dylanianas, acústica (en ocasiones de inclinación psicodélica gracias a efecto de phasing sobre ella) y una eléctrica que adorna toda la melodía y bajo. Andru's Easy Rider es una pequeña rareza dentro del disco ya que es un instrumental que comienza con un piano bluesero y da paso a una exhibición de bottleneck guitar y rhythm foot. Tan agradable como breve. Y enlazando con el final de Andru's Easy Rider surgen unas congas que introducen a la pieza final del disco, Trinkets And Rings, con toda la banda incorporada: las mencionadas congas, bajo, guitarras de nuevo fronterizas y Chapman a la voz. Por la peculiar estructura y sonoridad de la canción, eminentemente acústica, parece que no llega a despegar del todo pero es un fantástico cierre del disco pleno de intensidad.
Un disco fascinante y que provoca en el espectador algo más que el estado de ánimo para vaguear y fumarse un porro. Unas canciones envolventes que es necesario estudiar y admirar y unas interpretaciones voluptuosas. Bien por la buena gente de Light In The Attic que han recuperado esta pieza esencial de un músico en estado de gracia, también en directo como el vídeo del directo en París en 1970 incluyendo algunas canciones de este FULLY QUALIFIED SURVIVOR como Trinkets And Rings y Andru's Easy Rider.
David

sábado, 24 de mayo de 2014

LA CANCIÓN DE LA SEMANA: TEND MY GARDEN, DE JAMES GANG

Extraída del segundo LP de la banda, RIDES AGAIN (1970), esta pieza demuestra que el grupo había refinado su estilo a pasos agigantados tras su primer disco y sus composiciones eran ya indiscutibles, más complejas y aprovechaban aún más las distintas influencias musicales que gustaban (y que practicaban) a Joe Walsh y compañía. 
La introducción de teclados está plenamente consolidada en el sonido de James Gang en esas alturas y de hecho Tend My Garden es introducida por el sonido ascendente del órgano que da lugar a a la base rítmica y una guitarra acústica que le da ligereza a la canción pero en ningún momento adolece de intensidad. La melodía es cambiante y crece en ocasiones hacia unos picos entusiasmantes protagonizados por la guitarra eléctrica con un riff genial y palmadas que acompañan al ritmo, para de nuevo descender suavemente guiados por los teclados. La voz es suave y expresiva, y redondea lo que es una excelente pieza de pop de aires folkies con arranques eléctricos del mejor hard rock 70s. Y su enlace con la siguiente canción del disco, la acústica, campestre y deudora de los Grateful Dead de 1970 en adelante Garden Gate, es perfecto.
No puedo dejar de percibir influencias de los Who del TOMMY en esta (y muchas otras) canciones de James Gang, referencia reconocida por el grupo en sus primeros años (y a lo que acompañaron en alguna gira). Pero a su vez la influencia de esta Tend My Garden la puedo apreciar posteriormente en los propios Who y su QUADROPHENIA (uso de teclados y sintetizadores, picos de melodía creciente que vuelven a descender, guitarras acústicas...), en el exitoso single de Alice Cooper School's Out en la parte del estribillo o aún más claramente en el hit AOR de Boston More Than A Feeling.
Una gozada de canción que me ha tenido enganchado esta semana. Muy ambiental, delicada y simple pero a la vez intensa, divertida, emocionante, fantásticamente producida... ¡Una pieza excelente dentro de un LP ya de por si genial!
David

martes, 18 de febrero de 2014

EL DISCO DE LA SEMANA

STALK-FORREST GROUP: St. Cecilia: The Elektra Recordings (canciones originalmente destinadas a un LP de Elektra Records en 1970; reedición en CD por Wounded Bird Records, 2013) 
Allá por enero de 2007, en el número 5 del fanzine Making Time, el gran Luis dB nos regaló un artículo con algunos de sus discos de referencia, y este tesoro escondido y felizmente recuperado era uno de ellos, una colección de canciones e interpretaciones magistral que fue rechazado en su momento (1969-1970) por Elektra Records dejando a los Stalk-Forrest Group con un palmo de narices pero al mismo tiempo dejándoles el camino libre para que dieran sus primeros pasos como la exitosa siguiente encarnación del grupo, los Blue Öyster Cult. Luis dB los sigue recuperando en sus Islas de Robinson, pero nunca está de más ensalzar las virtudes contenidas en esta gema de country rock, psicodelia, rock de raíz norteamericana y excursiones espaciales!
Previamente recuperado por Rhino en 2001, en 2013 Wounded Bird Records nos lo ha traído de nuevo ampliado con jugosos bonus tracks y con el ya brillante sonido que presentaba la versión anterior. Esta colección se abre con What Is Quicksand? que nos adentra en esos terrenos de rock profundamente americano de melodías maravillosas y terriblemente pegadizas, y con unas interpretaciones magistrales de cada uno de los involucrados, todo brilla: las guitarras, la irrupción del órgano en su parte final, la dinámica batería, esas inconfundibles voces... I'm On The Lamb es más pedestre, más rockera y dura, pero esa dinámica de guitarras levitativas de la Costa Oeste comienza a aparecer, al igual que en Donovan's Monkey. Gil Blanco County es una de las piezas maestras del disco, otra de esas composiciones de country rock espacial que -como ya he mencionado en alguna que otra reseña- seguro que gente como los Beachwood Sparks han estudiado bien. Su ritmo trotón, la conjunción de las suaves y gentiles voces, la interacción de las guitarras... Todo en ella nos lleva a los mejores Grateful Dead.
Ragamuffin Dumplin' es otra de mis favoritas, con ese comienzo inesperado, ese ritmo creciente a veces evocador de los Who circa TOMMY, el interludio de guitarras cruzadas en una jam envolvente, y una letra cuanto menos infecciosa. Curse Of The Hidden Mirrors se añade al trío de imprescindibles, una composición extraña, cambiante, pero de melodía igualmente asimilable y con unas líneas de piano que enriquecen y complementan la fantástica instrumentación. Arthur Comics incide en la línea ácida y psicodélica con largos fragmentos instrumentales de potentísima intensidad. Los Stalk-Forrest Group poseían la rara capacidad de eludir el tedio en sus improvisaciones y solos instrumentales, parte ésta de su música que explotan sobre todo en A Fact About Sneakers, experimental e instrumental en su mayor parte, y donde se conjungan los teclados espaciales de Pink Floyd, las excursiones de guitarras y bajo de los Dead o de Quicksilver Messenger Service... Culmina el abortado álbum original St. Cecilia, apacible y misteriosa tonada de folk rock psicodélico que transita al igual que sus inmediatas predecesoras por excursiones instrumentales psicodélicas.
Esta nueva edición de Wounded Bird Records incluye versiones distintas y primigenias de Ragamuffin Dumplin', I'm On The Lamb, Curse Of The Hidden Mirrors, Gil Blanco County, St. Cecilia y A Fact About Sneakers, igualmente interesantes y con el mismo sonido impecable, seguramente de las primeras grabaciones para Elektra del grupo cuando aún se llamaban Soft White Underbelly y que al igual que la versión final del LP fueron rechazadas por la discográfica... ¡Elektra Records, pandilla de inconscientes! De ellas la que más difiere de posteriores versiones es I'm On The Lamb, con un comienzo muy diferente, y Gil Blanco County tiene un sonido más rudo, menos trabajado. Les acompaña Bonomo's Turkish Taffy, una pieza llena de groove con brillantes guitarras y teclados de las mismas sesiones que ya había sido incluida en la edición en CD de Rhino, y la versión Mono de What Is Quicksand y Arthur Comics pertenecientes al single que lanzó Elektra, único material del grupo que la discográfica californiana acabaría publicando de forma oficial. Todo ello compone un disco... ¡indispensable!
David

jueves, 20 de junio de 2013

EL DISCO DE LA SEMANA

RONNIE VON: A Máquina Voadora (Polydor, 1970; reedición en CD de Discos Mariposa, 2006).
Ronnie Von fue un joven prodigio lanzado al estrellato con una versión de los Beatles y de carrera orientada tanto a la música como a la televisión, un ídolo juvenil en Brasil, y como tantos otros en el transcurso de la década de los 60 terminó abrazando, aunque fuera brevemente, la psicodelia y la moda hippie, facturando un par de LPs que son pequeñas joyas del género. Aunque no totalmente implicado en el movimiento Tropicalia, esos discos muestran algunas interesantes influencias de la música brasileña aunque fundamentalmente son colecciones de canciones de pop bañado en una magnífica producción y de ambiente psicodélico importado directamente de Estados Unidos y de Inglaterra.
A Máquina Voadora abre el disco con grandes expectativas: batería llena de groove, teclados y orquestación de fondo, e irrumpe la estupenda voz de Ronnie Von en una pieza que se enriquece aún más con vientos, un estribillo pegadizo, líneas de bajo prominentes, ambiente psicodélico en general... (curiosamente la letra habla de una brillante máquina voladora y Ronnie Von llegó a ser cadete de la Fuerza Aérea y pilotó aeronaves!). Baby De Tal le sigue y confirma esas expectativas pero girando sorprendentemente hacia otro estilo muy alejado, el soul orquestado, calmado, y con algunas inflexiones de smooth jazz (las líneas de guitarra y el piano, sobre todo), tan cercano a la bossa propia del país del intérprete. Verâo Nos Chama es una pequeña obra maestra del pop 60's, lo tiene todo: ritmo lleno de groove, comienzo arrollador con guitarras Fuzz y teclados, irrupción de vientos, letra y ambiente contagioso y luminoso. Y sólo llevamos las tres primeras del disco...
Seu Olhar No Meu nos cambia de rumbo de nuevo. Una orquestación da paso a una relajada melodía sobre la que la voz de Von, tamizada por un efecto distorsionador muy psicodélico, va desgranando las letras muy al estilo de Donovan, influencia que no es la única vez que aparece en la obra. Imagem retoma el rock hippie reforzado con dramáticas cuerdas al estilo de A Máquina Voadora y en la que aparece la guitarra eléctrica aquí y allá soltando ácidas notas. Continentes E Civilizaçôes arranca con Ronnie narrando algo así como una historia de cruce entre civilizaciones (existen teorías históricas alternativas sobre egipcios, fenicios y otras culturas de la Antigüedad cruzando el Atlántico en sus viejas naves y llegando hasta América...) sobre una base acústica de guitarra a la que se suma el órgano, para arrancar cerca de los dos minutos una potente instrumentación y terminar de nuevo con una bella melodía a la que se suma una flauta. Toda ella me recuerda enormemente al Atlantis de Donovan, y seguro que no es una simple coincidencia...
Viva O Chopp Escuro es otra maravilla de rock hippie que arranca con esa guitarra afilada muy presente en todo el disco y bajo un ritmo animado pero contenido, guiado por el piano y una base rítmica omnipresente y llena de potencia y groove, mientras que Enseada, otra composición ajena, es una bonita y tranquila pieza que combina aires de bossa nova, lujosa orquestación, guitarra jazzística y letras de evocación del mar y atardeceres idealizados narradas por la gentil voz de Ronnie Von.
Tema De Alessandra (que era el nombre de su hija) es otra de esas canciones de pop psicodélico orquestado de melodía de inmediato pegadiza con arrebatos furiosos de guitarra ácida y efectos de eco en la voz, épica pese a su corta duración. En Águas de Sempre aparece de nuevo esa guitarra de aires jazz que navega por la canción embelleciéndola  en otro esfuerzo de producción notable y Cidade es pop tremendamente orquestado y olvidable, no es una propuesta tan juvenil, fresca y dinámica como muchas de las otras canciones del LP, cosa que quizá no tan curiosamente se repite en las piezas no compuestas por el propio Ronnie Von.
Você De Azul (II Tema De Alessandra) cierra el disco y es una pieza arrebatadoramente bella, psicodélica, con una flauta que va recorriendo la melodía de forma natural y un fraseo de guitarra Fuzz muy límpia que se repite una y otra vez hasta el infinito. No puedo imaginar otro final mejor y que deja con ganas de más. ¡Magnífico tropicalismo!
David

domingo, 10 de febrero de 2013

FAMILY

Los Family fueron una banda grande. Qué digo, más que grande. ¡Enorme! En todas sus manifestaciones y formaciones facturaron unos discos personales, originales, intensos, repletos de tremendas canciones ejecutadas rabiosamente pero sin restarles un ápice de un bien entendido virtuosismo.
Siempre es un buen momento para escuchar algo de Family, particularmente cuando Roger Chapman es la voz principal (en sus dos primeros discos, MUSIC IN A DOLL'S HOUSE y FAMILY ENTERTAINMENT habían piezas cantadas por otros de sus compañeros, magníficas por otra parte pero es que una fuerza de la naturaleza como Chapman arrebata en cada una de sus interpretaciones), como en esta canción, Part Of The Load, de su LP ANYWAY de 1970, registrado por otras de las formaciones clásicas del grupo: Chapman, Whitney, Weider, Townsend y Palmer.
¿Por qué esta canción? Pues porque posee el característico sonido de Family y una original estructura como muchas de sus composiciones, y porque quedó inmortalizada en un vídeo promocional que debería ser la envidia de la bazofia de videoclips que se vienen realizando durante los últimos treinta años, más o menos. ¡Fantástico!
David

miércoles, 19 de octubre de 2011

THE ALAN BOWN SET PARTE 1: WE'RE AN ENGLISH ROCK BAND

Comienzo un repaso en varios capítulos al legado discográfico de una de las gandes bandas británicas surgidas en los 60, tanto para mods (sus primeros singles y su LP compartido en directo para Pye), psicodélicos (su ENORME, INMENSO LP OUTWARD BOWN para Verve) y progresivos y 70's rockers (el resto de sus discos para Deram e Island).
Precisamente, en este repaso de caótica periocidad y orden, comienzo por su tercer elepé, el primero para Island, LISTEN, cuando la banda ya se había metido de lleno en esa tercera etapa totalmente devotos de las sonoridades setenteras. Ya hacía casi un par de años que el grupo había perdido a su principal arma, la demoledora voz de Jess Roden, uno de los grandes shouters ingleses de la década, y por sus filas había pasado Robert Palmer para ponerle voz al decepcionante ALAN BOWN! de 1969. Palmer, ante la perspectiva de un futuro venturoso si se embarcaba en otros proyectos, dejó a la banda plantada con el disco ya grabado, a lo que Alan Bown y los suyos respondieron (por segunda vez en su carrera, pero de eso ya hablaremos) regrabando las voces del disco, alistando para ello a Gordon Neville, proveniente de los Gulliver's People, un gran acierto ya que el registro de Neville recuerda en muchas ocasiones al grandísimo Jess Roden. Eso, más unas canciones más atinadas que las incluidas en el aburrido ALAN BOWN! hace de este LISTEN una experiencia mucho más disfrutable que su predecesor.La reputación del directo arrollador del grupo se deja entrever en la grabación, la pericia y energía del grupo queda patente aunque en ocasiones su interpretación se vuelve derivativa; su principal cualidad no era la composición y lo que queda bien en directo no siempre hace lo propio en disco. Pero en general no están nada mal las canciones aquí incluidas, que tiran mucho de bandas contemporáneas como Traffic, Paladin, Steve Miller Band, Terry Reid y, sobre todo en los momentos en los que los vientos hacen su aparición, Chicago, en ese momento estrellas ascendentes del rock que seguro Alan Bown y los suyos vigilaban atentamente.Otra tremenda influencia en el mundo del rock en esos momentos era la de Miles Davis y otros músicos de jazz como Dizzie Gillespie, reminiscente en los temas más experimentales del disco como Forever y Make Up Your Mind. Wanted Man es el primer tema y el que tiene un sonido más americano, a lo Steve Miller Band, pero a partir de Crash Landing aparece la sección de vientos (aunque no en demasía a lo largo del disco, un protagonismo descendente respecto a las producciones precedentes) y el parecido con Chicago es más que evidente, en contraste con los guitarrazos y la voz de Gordon Neville más cercanos a Terry Reid, y todo ello con la propulsión otorgada por una base rítmica (Stan Haldane al bajo y Vic Sweeney a la batería) realmente apabullante.Una colección de canciones homogénea y de agradable escucha, con un punto álgido en la movida Loosen Up, un single casi perfecto, una melodía pegadiza y un tema que podemos emparentar fácilmente con los incluidos en su obra magna OUTWARD BOWN.Mientras recomiendo escuchar (y adquirir la estupenda reedición a cargo de Esoteric Recordings) este disco, una obra sin grandes pretensiones y culminado dignamente pese al inconveniente de la marcha in extremis de su vocalista Robert Palmer, prometo que pronto volveré con una segunda parte dedicada a Alan Bown y los suyos, y posiblemente dedicada a esa obra magna, culminación de los mejores años del grupo. Stay tuned!
David