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jueves, 31 de marzo de 2022

PROCOL HARUM EN 1968: BRILLANDO INTENSAMENTE

El año 1968 se inició para Procol Harum con una formación consolidada, la de Brooker-Reid-Fisher-Trower-Knights-Wilson, un prestigio creciente en USA gracias a las buenas ventas de su primer disco y del segundo que se publicaría ese año y a la acogida de sus conciertos, mientras que en el Reino Unido casi que pasaban desapercibidos, oscurecidos por la siempre pesada carga -y totalmente injusta en este caso- de la consideración de one hit wonders. Y con Gary Brooker sin bigote, imagen poco habitual en el músico y que mantuvo ese año acorde a las fotos y portadas de discos!
Un año después de la grabación de PROCOL HARUM entraron en los estudios de grabación para registrar las canciones de su segundo álbum, producido de nuevo por Denny Cordell, pero desavenencias con el productor les llevaron a prescindir de él y a colaborar con un joven Tony Visconti y como ingeniero con Glyn Johns, nada menos. Ese cambio se puede considerar como afortunado ya que se pulió el sonido de las grabaciones de Procol Harum y se captó en estudio mucho mejor las virtudes del grupo, además de evitar las pretensiones de Cordell de quitarles a B.J. Wilson para que pasara a formar parte del grupo de Joe Cocker, lo que hubiese sido catastrófico.
De esta forma, con un grupo engrasado y nueva savia en el estudio SHINE ON BRIGHTLY contiene, para mi, alguna de la mejor música de Procol Harum, siendo su cara A y el arranque de la B la mejor colección de canciones ensamblada por el grupo. Y de paso casi que inventan el rock progresivo con la suite que ocupa casi toda la cara B, In Held Twas In I, formada por cinco movimientos individualmente titulados, costumbre luego habitual por la oleada de grupos progresivos que les siguieron.
Incomprensiblemente ese papel de pioneros de Procol Harum usualmente es ignorado o infravalorado por los aficionados al progresivo, y su nombre se emite de listados de eminencias del prog rock, y se hace de menos a un grupo que desde tan temprano como 1967 estaba cimentando el género. In Held Twas In I es la culminación de ese año y medio de desarrollo de su sonido en cuanto a experimentación, incluyendo partes narradas, cambios melódicos, teatralidad, efectos de sonido, introducción de instrumentos adicionales como clavidordio, balalaika y percusiones varias, siendo el tercer movimiento In The Autumn of My Madness la parte más celebrada y popular, y la más tradicionalmente Harum con su unión de rock e influencias clásicas con un solemne órgano. Menos escuchar a Tool, y más a Procol Harum!
El resto de canciones aparte de la suite, y el LP, arrancan con Quite Rightly So, que junto a Shine On Brightly y Magadalene (My Regal Zonophone) son composiciones que se remontan a las sesiones de grabación del primer LP, postergadas y luego refinadas e incluidas en el segundo. Quite Rightly So introduce el álbum con unas solemnes notas de órgano y luego la pieza explota en una intensa conjunción instrumental y con Brooker desgañitándose, en una demostración de cuanto habían perfeccionado su fórmula de pop con elementos de la clásica, como las escalas del Hammond, la sucesión de instrumentos tras unos pocos acordes en los que brilla cada uno, la progresión de la pieza... elementos que repiten en la sublime Shine On Brightly, una de las más bellas piezas del grupo en cuanto a instrumentación y letra, digna heredera de A Whiter Shade Of Pale, con las características notas agudísimas de la guitarra de Trower. Curiosamente esta canción fue lanzada en Italia como single con letra en italiano y retitulada Il Tuo Diamante, una bonita pieza de coleccionismo con estupenda portada y con Repent Walpurgis en la cara B, un instrumental para ahorrarse cantar otra canción en italiano! Y es que es normal que Procol Harum fueran particularmente bien recibidos en Italia, cuna continental del rock progresivo.
Skip Softly (My Moonbeams) y su perezoso ritmo, guitarrazos que apuntalan la melodía y curiosos coros, se ven interrumpidos por un cambio melódico brutal dando paso a un desarrollo instrumental totalmente ajeno a la primera parte de la canción, breve ejercicio de rock progresivo ensayando en unos pocos minutos lo que el grupo presentaría en la cara dos del LP. Wish Me Well es, por su parte, un blues con palmas por percusión para el lucimiento de Robin Trower a la guitarra que antecede el revival del blues inglés de finales de la década y buena parte del segundo LP de Traffic
En Rambling On los Harum vuelven a la fusión de rock y clásico brillando el piano y la voz de Brooker y, de nuevo, Trower, lanzando otro clásico a su repertorio en este estilo, y es que escucharlos en esta clave es tan confortable como estar en casa a la luz de velas y chimenea mientras en el exterior azota un frío y misterioso invierno... sensación que se prolonga con Magdalene (My Regal Zonophone), que abre la cara dos con ritmo solemne, coros insospechados, batería marcial y dramatismo, una pequeña joya de clasicismo y cierto delirio.
Envuelta la música en una portada de George Underwood para el mercado británico, en USA fue lanzado con otra cubierta igual o más inquietante, pero afortunadamente la misma selección de canciones al contrario que el primer disco. 
Un triunfo artístico en 1968 para el grupo, pero no por ello iban a estancarse y dejar de explorar valientemente nuevos caminos en 1969 con su siguiente disco y, quizá por ello, por no atiborrar sus discos de rock progresivo y de largas y complejas suites, no se ganaron un puesto destacado entre el fandom del prog pese a su papel pionero.
David
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viernes, 4 de diciembre de 2020

EL 45 RPM DE LA SEMANA

THE HOLLIES: Jennifer Eccles / Try It (Epic, 1968)
The Hollies merecen su lugar entre la aristocracia del pop británico de la década de los 60 (aunque en los 70 siguieron facturando discos con momentos majos) y no solo por su impacto comercial, que fue mucho, sino por su pasmosa habilidad para crear melodías y estribillos infecciosos. Si a eso le sumamos la búsqueda de sonidos más aventurados entre 1966 y 1968, mi etapa favorita del grupo, las cotas de excelencia alcanzadas por los Hollies fueron más que relevantes.
La elección de este single como protagonista de esta sección del blog no la encontramos en su cara A, un pequeño clásico dentro del repertorio del grupo, sino en el otro lado, pero ahora nos adentramos en profundidad en el despiece de estas dos composiciones.
Jennifer Eccles se vino a sumar a la tradición de los de Manchester de singles de éxito con nombre de mujer iniciada con Carrie Anne (bueno, Lucille apareció en 1964 pero esta versión de R&B no la sumamos a las otras canciones de delicioso pop) y seguida por Dear Eloise, ambas de 1967. En 1968 Jennifer se sumó a la tradición, pop, sencillo, elegante y muy comercial con un pie en el bubblegum en el que destacan las armonías vocales marca de la casa. Sorry Suzanne llegó en 1969 para continuar la tradición, pero no alcanza los niveles de maravilla de sus precedentes.
El pequeño hit mundial que fue Jennifer Eccles se acompañó por Open Up Your Eyes como cara B en la mayoría de países, incluyendo Gran Bretaña, pero las compañías que lanzaron este disco en Estados Unidos, Alemania, Francia, Australia, Nueva Zelanda y Canadá decidieron aportar por Try It como reverso, la verdadera estrella de esta reseña. 
Try It supone uno de los momentos más psicodélicos del grupo, impulsado por Graham Nash y que formó parte originalmente de la obra magna de los Hollies, el LP BUTTERFLY de 1967. Sólo podemos encontrar Try It a 45 RPM en este single y en un precioso EP español publicado por Odeon con cuatro de las piezas más psicodélicas de aquel BUTTERFLY.
El EP con Try It
Try It se inicia con sonidos cósmicos y de inmediato aparece ese bucle de cinta al revés que acompaña a la melodía a lo largo de sus tres minutos, apuntalado por un bajo muy marcado y los bongos como percusión, guitarras acústicas y eléctricas en el puente en el que vuelven a aparecer los destellos sonoros de ciencia ficción, y coros que se alargan en los estribillos al estilo más innovador del momento, además de una letra totalmente lisérgica ("It's beautiful, seeing all the colors of the rainbow, beautiful, covering the people that we know").
Uno de los últimos singles editados de los Hollies con Graham Nash a bordo, que con su marcha en busca de las perfectas melodías y de una mayor libertad creativa y vital provocó que el grupo perdiera a su principal impulsor psicodélico en una etapa no tan fructífera en lo comercial pero fascinante en lo musical, convertidos en campeones del popsike!
David

viernes, 8 de febrero de 2019

EL 45 RPM DE LA SEMANA

THE DAVE CLARK FIVE: The Red Balloon / Maze Of Love (Columbia, 1968)
¡Nueva sección! Por aquí irán apareciendo algunos singles que he ido incorporando a la colección u otros de especial interés (normalmente, que ansío tener) cuyas dos caras, o en algunos casos una de ellas, merecen elogios y parabienes y usualmente son pepinazos para la pista de baile!
Comenzamos con este single de 1968 de Dave Clark Five, grupo británico de largo recorrido que llevaba transitando la década desde el inicio de la era beat, en la que fueron uno de los primeros -y más exitosos- grupos de la British Invasion en Norteamérica.
Cambiando con los vaivenes musicales de la década, DC5 adaptó su sonido aunque el éxito progresivamente dejaba de sonreirles. Pero ocasionalmente daban en la diana como con este single, de cuya edición danesa de portada con Mr. Dave Clark himself sobre un llamativo fondo rojo he podido hacerme con una copia!
En la cara A encontramos The Red Ballon, composición ajena al grupo, eficaz y algo tontorrón pop comercial y cervecero muy del momento que fue un pequeño éxito en Reino Unido y Nueva Zelanda pero no se coló en listas en USA. Con una sonrisa lo despachamos y olvidamos rápidamente...
...porque lo auténticamente esencial se esconde en la cara B, una composición del propio Dave Clark y del cantante y teclista Mike Smith, Maze Of Love (que si se editase ahora mismo en España y siguiendo la moda de adaptar los títulos de forma totalmente libre por parte de las discográficas en los 60 y 70 seguramente se titularía "Mazo de Amor"), un psychedelic nugget de primera, de ritmo ascendente en el que desde las primeras notas una guitarra con fuzz asalta nuestros sentidos sobre un bajo machacón y entregada voz con ligero reverb. El repetitivo coro que canta Maze Of Love sobre la potente base instrumental y el delicado puente, que me recuerda a los Kaleidoscope antes de arrancar de nuevo enérgicamente, culmina la pieza producida por el propio baterista! 
Una de esas inesperadas incursiones en el rock de tintes psicodélicos o en el freakbeat por parte de grupos más bien ajenos a esos peligrosos ámbitos que pasa a engrosar mi selección de 45 RPMs para las sesiones de pinchadiscos!
David

miércoles, 13 de junio de 2018

CHEVY CHASE & CHAMAELEON CHURCH: LAS LOCAS AVENTURAS POP DE UN CHIFLADO CÓMICO AMERICANO

Antes de despuntar en la comedia en el show radiofónico del National Lampoon y alcanzar la fama en Saturday Night Live y una serie de exitosas películas (aquí sobre todo gracias a los videoclubs), y supongo que antes de adquirir una desmedida afición por ciertos polvos blancos y un difícil carácter con el que trabajar, Chevy Chase tuvo su propia (aunque fugaz) carrera musical en el excitante mundo del Pop de los años 60!
Como buen veinteañero en aquella época, Chase era aficionado a la música del momento y aprendió a tocar teclados y la batería... y tampoco tenía mala voz! Nacido en una familia bien situada en el estado de Nueva York pasó por instituciones académicas privadas de educación superior y en una de ellas formó parte tocando la batería de una college band de jazz llamada The Leather Canary... junto a Walter Becker y Donald Fagen, luego fundadores de Steely Dan y dos de mis héroes personales!
Pero esa no es la historia que nos va a ocupar debido a lo fugaz de esa aventura musical, y aquí entra en escena Chamaeleon Church, grupo de Boston formado por el guitarrista y cantante Ted Myers en 1967 tras la disolución de su anterior grupo de garage, The Lost, y su traslado a Nueva York, consiguiendo un contrato para grabar un LP con el productor Alan Lorber y la discográfica MGM Records.
Myers, con un contrato bajo el brazo para grabar sus canciones necesitaba músicos y procedió a reclutar a los multiinstrumentistas Tony ScheurenKyle Garrahan (antiguo compañero en The Lost) y al mismísimo Chevy Chase con veinticuatro años entonces para la batería, piano y coros. 
Tras unos pocos conciertos por la zona y muchos ensayos entraron a grabar el disco ansiado por Myers en los Mayfair Studios (único estudio en Nueva York con capacidad para grabar en ocho pistas en el momento) durante dos semanas.
Ted Myers escribió todas las canciones salvo tres junto a Tony Scheuren, principal compositor de la canción más recordada de los Chamaeleon Church y único single del LP, Camillia Is Changing, y que inspiró el peculiar nombre del grupo. Myers, por cierto, admitía que las canciones estaban imbuídas por las "revelaciones espirituales y filosóficas experimentadas con las sustancias psicodélicas"... ¡vaya pájaro! 
Y el mismo Myers ha comentado que Kyle y Chevy no estaban metidos en la movida de las drogas en ese momento, así que algunas de las "aficiones" de Chase las adquiriría a posteriori e influenciado por otros elementos de cuidado, la escena de cómicos de Nueva York...
Pero, ¡ay!, lo que prometía ser la introducción del cuarteto en el circuito del rock psicodélico a lo grande, con un LP en una gran compañía, gran promoción y gran cantidad de drogas, groupies y dinero, se quedó en poco más que una ingrata experiencia para los chicos como en tantas otras historias en el pop y el rock de la época... Para empezar el productor, Alan Lorber que había sido el cerebro tras el concepto del Bosstown Sound en el se incluyó a Chamaeleon Church, atenuó el sonido pretendido por el grupo y lo llevó con su mezcla y arreglos a territorios más soft-rock y comerciales, llegando incluso a silenciar el bombo de Chase en la mezcla final. La leyenda cuenta que al escuchar el disco Chevy se agarró un cabreo de narices, y me lo creo.
Lorber se ganó enseguida el recelo de los miembros del grupo durante el proceso de grabación debido a su postura en la producción. Había prometido a Ted Myers que el joven estaría involucrado en todo el proceso de grabación y mezcla pero a sus espaldas escribió todos los arreglos orquestales, los registró 
y mezcló el álbum; el grupo y en especial Myers se sintieron traicionados, renegaron del disco sintiendo que "once de sus mejores canciones habían sido aniquiladas".
Y una vez lanzado el LP, y como era más habitual de lo que nos podemos imaginar en la industria musical de la época, sobrevino otro disgusto para los Chamaeleon Church: el disco no recibió por parte de MGM Records nada de promoción. Para ser más justos hay que señalar que el grupo tampoco apoyó el LP con una gira ya que tras el lanzamiento del mismo dieron tres conciertos en Boston, y allí decidieron separarse poniendo fin a Chamaeleon Church, lo cual es comprensible dado el abatimiento tras el fiasco de su experiencia con Lorber. La única maniobra de publicidad fue su solitaria aparición en la televisión nacional de la que no hay constancia en internet, en un especial de la ABC interpretando en playback su single Camillia Is Changing. Las reseñas en la prensa del LP fueron tibias; era un LP más de ricos arreglos y suave sonido etéreo, "placentero" según Billboard. 
Myers y Chase en la televisión
El grupo, decepcionado por el resultado del disco, el poco apoyo de la discográfica y una prensa musical que calificaba de mero hype todo el montaje del Bosstown Sound ideado por Alan Lorber en el que se englobaba a grupos como Ultimate Spinach, Beacon Street Union, The Tangerine Zoo y los propios Chamaeleon Church, decidió separar sus caminos. Myers y Scheuren se unieron a los Ultimate Spinach en 1969 mientras que Garrahan y Chase volvieron a Nueva York donde la fama y el reconocimiento alcanzaron a Chevy y lo convirtieron en un icono de la comedia de los siguientes años.
Pero, ¿a qué suenan Chamaeleon Church? Pues realmente bien, otra gema casi oculta del pop psicodélico del momento que podría haber sido radicalmente distinta si el grupo hubiese impuesto su visión del disco, pero la producción de Lorber lo convirtió en un artefacto de delicioso pop barroco.
Acorde al sonido de muchos grupos del Bosstown Sound nos encontramos con una psicodelia reflexiva, soñadora y más centrada en las canciones que en los desarrollos lisérgicos de la Costa Oeste y el rock ácido desmelenado. Y sus armonías vocales son deliciosas, una especialidad del grupo en la que Chase aportó mucho gracias a su perfecta afinación vocal!
Ya desde la primera canción, Come Into Your Life, nos encontramos con una delicada pieza de pop barroco al estilo de Left Banke... caramba, podría ser una canción de alguno de los discos de los de Michael Brown! Chamillia Is Changing es su casi-hit y la representación perfecta del LP, sonando como unos Association en ácido y donde se aprecia el poco empuje de la base rítmica, el eco a montones que Lorber aportó a la mezcla además de efectos psicodélicos que le dan esa ambientación etérea a una melodía bellísima.
Spring This Year comienza de forma acústica pero sin embargo hunde la melodía en unos arreglos cargados de ambientación parisina y en unos efectos psicodélicos, con el eco reproducido al revés y pistas vocales añadidas. Lorber haciendo el máximo uso posible de las ocho pistas! Blueberry Pie es una muestra perfecta de la composición base de Ted Myers, una canción pop ortodoxa pero muy bonita y con unos estribillos fascinantes, pero totalmente cambiada por la producción, con masivas doses de eco, que sin embargo le sientan como un dedo a las letras psicodélicas y los coros de la pieza.
Remembering's All I Can Do es más barroquismo ricamente orquestado con algunas inflexiones vocales a lo Vanilla Fudge o Rascals, el sonido progresivo y de poso soul de Nueva York. Flowers In The Field abre la cara B con placentero y luminoso pop guiado por el clavicordio y aires a lo Association o Harper's Bizarre, mientras que Here's A Song contiene, atención, la única voz solista en el disco de Chevy Chase, cosa a la que Chase era reacio pero Myers consiguió convencerlo ya que si su gran referente, los Beatles, lo hacían con Ringo Starr ¿por qué él no iba a hacer con su batería? Y pese a la sencillez de la canción, Chase lo hace realmente bien aunque no es un tono el suyo que rebose personalidad.
Más entonaciones acústicas y una solitaria pandereta como percusión a cargo de Chevy en la suave In A Kindly Way, a la que sigue Tompkins Square Park, aires a lo Simon & Garfunkel con una juguetona flauta y piano posiblemente interpretado por Chase ya que según el propio Myers el futuro cómico era más competente al piano que a la batería!
Picking Up The Pieces anima un poco el ritmo con la guitarra eléctrica más protagonista del disco, apuntalando toda la melodía en una estupenda pieza de rock de finales de década, y cierra el LP Off With The Old, la particular Norwegian Wood de Chamaeleon Church, donde guitarras acústicas y sitar se entrelazan y se combinan con partes de clara instrumentación de soft rock.
Un disco que consigue algunos remarcables logros en su sonido, ensoñador y meloso, enmarcándose en el pop psicodélico más amable a pesar de la oposición del grupo que quería sonar como los Beatles en el Sgt. Pepper's. Lorber seguramente propició el fin de la aventura de Chamaeleon Church pero dotó al grupo de un sonido único y no los convirtió en una mera copia de los de Liverpool.
David

jueves, 30 de abril de 2015

EL SOLDADO SORROW, TWINK Y LOS PRETTY THINGS

Y hablando de los Pretty Things, desde que encontré este vídeo en youtube no pasa un día en que lo vuelva a visitar... Es algo hipnótico, extraño y fascinante.
En Francia siempre hubo una escena underground que se fijaba mucho en lo más avanzado en cuanto a música que provenía de Inglaterra, y la televisión era receptiva a ese interés con programas como Bouton Rouge. Así que no es extraño que los Pretty Things aterrizaran en el país galo para participar en un programa, en su caso con un playback de una de las gemas integrantes de su magna obra psicodélica S.F. SORROW (también grabaron allí todo un LP con un joven psicodélico -y adinerado y ocioso- galo, Philippe Debarge, que ya vimos en el blog hace, ¡ay!, cinco años).
Private Sorrow, lanzada como single junto a Balloon Burning, es la canción interpretada por unos Pretty Things totalmente imbuídos en la escena psicodélica y abanderando el underground inglés... para desconcierto de los espectadores del programa. Seguramente se trataba de un programa de "variedades", y pese a que cierta juventud que estaba en la onda seguía siendo un país continental, y en muchas cosas la mayor parte de la población vería este tipo de cosas totalmente incomprensibles y de jipis, melenudos y rojos. Nada que ver con los encantadores y poco peligrosos Johnny Hallyday y las modosas cantantes ye-yés.
Y es que los Pretties asaltan la interpretación del playback en plena regalía psicodélica: Dick Taylor melenudo y con un bigote soberbio, John Povey ocupando el asiento del batería con unos pelos inabarcables, Wally Allen entregándose a la canción con una pinta sensacional, y Phil May escupiendo con desdén la letra de la canción sin moverse del sitio y con su característica cabellera adornada con una chistera. Y Twink.
Si el aspecto de los cuatro Pretties ya sería bastante desconcertante para el público, con bastante pinta de campesinos de visita en la ciudad, el batería del grupo en esos momentos abandona ese puesto para, ataviado de mimo, acompañar la letra de la canción con mímica. La estancia de Sorrow en el ejército cobra así mayor dramatismo y sentido, e impacta tanto la música como el propio Twink, poseedor ya de por si de un físico bastante peculiar. 
Mi batería de los Pretty Things favorito siempre fue Skip Allan, y la estancia de Twink con ellos fue relativamente corta. Un tipo con inquietudes y totalmente imbuído en el underground artístico londinense, supongo, al que los Pretties se le quedarían cortos (y por lo que he leído su comportamiento extravagante no era lo más apropiado para la estabilidad de un grupo -cosa habitual en los baterías de los Pretties, por otra parte- así que su salida del mismo no podía tardar...).
Así que aquí tenemos al grupo publicando una piedra angular del género de discos conceptuales, y metiendo en sus directos cosas tan avant garde como teatro y mimo corporal, cosa que seguramente dio algo que pensar a gente como Peter Gabriel y en general a los que conformarían el inminente rock progresivo que estaba desarrollándose en esos años a raíz de la psicodelia. E imagino que no era algo puntual de esta fascinante actuación, ya que hay fotos del grupo con Twink ataviado de esa manera, como en la portada del single francés, asumiendo el papel de S.F. Sorrow
Creo que volveré a adentrarme en las aventuras del joven Sorrow en la guerra una vez más...
David

jueves, 26 de junio de 2014

EL DISCO DE LA SEMANA

THE EASYBEATS: Vigil (United Artists Records, 1968; reedición en Cd con bonus tracks por Repertoire Records)
En mis "años formativos" el Pussycat, modzine de Álex y Elena de Los Flechazos era una lectura de referencia, y en su número 10 incluyeron una biografía de los Easybeats que leí y releí tantas veces que me la acabé sabiendo de memoria. En aquellas páginas todo lo grabado por el grupo hasta 1967 era de lo mejorcito del pop 60s, pero en 1968 y salvo algunas gemas dispersas el grupo estaba perdiendo potencial a base de singles y LPs, como el VIGIL, pretenciosos, elaborados en exceso y poco divertidos (¡maldita psicodelia!). 
Por supuesto, yo me creí eso a pies juntillas. Curiosamente, la discografía de los Easybeats fue de las primeras que completé pese a esas advertencias de su producción de sus últimos años. Y ahora, con los años y el camino que han tomado mis gustos no puedo sino dejar de reconocer la maravillosa colección de canciones propias que alberga el VIGIL y disfrutarlas sin complejos, obras de un grupo influenciado por la psicodelia pero sin caer en el underground más arriesgado y sin perder de vista su habilidad innata para el pop más paladeable. Además, gracias al éxito de Friday On My Mind tenían medios para grabar y aprovechar todo el potencial de un estudio de grabación. Pese a todo ello, y pese a que el disco arranca con una de las canciones definitivas de la década (Good Times), el resultado comercial no acompañó (salvo en la siempre fiel Australia) quizá por una mala elección de los singles y de otras decisiones discutible como la portada del LP, una incomprensible foto en la que se ve muy de lejos al grupo (un problema siempre con los Easybeats el de las portadas... salvo la de su FRIDAY ON MY MIND, que no pasa tampoco de normalita y con el grupo uniformado en un año tan tardío para esas cosas como 1967), un título también extraño y una tipografía futurista que no encajaba con el espíritu de la época.
Pero lo bueno de todo ésto es la música. Good Times -que en alguna ocasión he visto referenciada como (Gonna Have A) Good Time- arranca con una fiereza inusitada arropando el habitual ritmo pulsante de los Easybeats, impulsada por el piano a lo Nicky Hopkins, las palmas y la batería del nuevo recluta Tony Cahill y desemboca todo ello en una catarata sónica de mod-rock repleto de guitarrazos, gritos y aullidos y un pobre Stevie Wright que, como era habitual, no puede llegar a las notas altas y por ello los Easybeats ficharon para la grabación -muy astutos ellos- al gran Steve Marriott para los coros, el cuál se hace con la canción con solo abrir la boca. ¡Un clásico imprescindible!
What In The World es amable pop de tintes psicodélicos pegadiza como el infierno y muy comercial que va ganando intensidad conforme avanza. Falling Off The Edge Of The World es el primero de los experimentos de épico pop psicodélico de Vanda y Young contenidos en el LP en una versión ralentizada aunque prefiero una segunda versión (que en realidad se grabó primero, en New York) más acelerada, de producción más prístina (la otra suena algo apagada) y abundante, exuberante en instrumentación (cuerdas, campanas, órgano...) que se incluyó en la versión inglesa del disco y que los equipara a los mismísimos Beatles. Esa versión primeriza por lo visto era una de las favoritas de la troupé de Andy Warhol y del mismísimo Lou Reed que la elegía cada noche en la jukebox del Max's Kansas City. Me cuesta mucho imaginar esa escena ya que poco tiene que ver la música de Reed con la de los aussies, pero en el cargado ambiente de la Factory y su alegre visión de la vida, todo es posible...
The Music Goes Round My Head es otra maravilla de pop barroco: aquí hay delicados clavicordios, clarinetes, oboes... que sostienen la melodía sobre la que canta el grupo. Pero aquí pasa otro caso parecido al de Falling Off The Edge Of The World, y es que hay otra versión mucho, mucho más acelerada (le gana medio minuto a la versión "clásica") que fue destinada a una cara A de single en Italia y en la que el grupo, pleno de electricidad, acomete la canción que arranca con una batería resonante, y pese a que aquí encontramos de nuevo vientos y clavicordio (éste en el puente) se enriquece la pieza con metales, cuerdas, guitarras eléctricas, coros más agudos (casi pop-art) y efectos psicodélicos. Una maravilla que, como la anterior, está contenida como bonus en la edición en CD.
Can't Take My Eyes Off You fue, seguramente, una rendición a las pretensiones de crooner de Stevie Wright y es una versión totalmente prescindible que baja un tanto el nivel del disco al igual que con Hit The Road Jack. Parece un poco incomprensible que en un LP de 1968 se incluyan versiones de estas canciones, pero es que los Easybeats siempre fueron muy suyos, un tanto excéntricos. Nada que ver con la excelente River Deep, Mountain High que incluyeron en su anterior disco, FRIDAY ON MY MIND (1967).
Sha La La es infeccioso bubblegumm con espíritu bluebeat (por lo visto el grupo estaba muy enganchado a esos ritmos por la época) adornado con metales y vibráfono. Agradable y pegadizo, pero nada trascendental. Come In You'll Get Pneumonia se sitúa en la onda del George Harrison del Blue Jay Way. De comienzo neblinoso, ritmo de trote lento pero creciente en intensidad al sumarse instrumentos, Mellotron y capas de voces, es una pieza muy ambiental que completa el cuarteto de gemas psicodélicas del disco junto a Falling, The Music y Hello How Are You. Y, por supuesto, fue objeto de dos ediciones en distintas versiones, siendo la destinada a una cara B en Alemania un primer mix de la pieza, más elaborado, con efectos psicodélicos en la voz y con sección de cuerdas prominente, todo mucho más beatlesco y más climático.
See Saw tiene esa pulsación característica de los mejores temas de los Easybeats construído sobre la batería y guitarras afines y un Stevie Wright siempre ayudado por coros entregados de Harry Vanda y George Young, vivo e infeccioso, una pieza para la pista de baile que podría encajar en su excelente producción discográfica de 1967 y adornada con Mellotron. Irresistible.
Land Of Make Believe es una pieza de precioso pop de vivaz base rítmica y originales interludios a base de piano y clavicordio, apareciendo al final de ambos el magnífico Mellotron. Fancy Seeing You Here es más pop pluscuamperfecto en la línea de See Saw con una melodía acompañada de pandereta y coros omnipresentes... y un Steve Wright que se queda corto en los tonos altos. Hello How Are You baja las revoluciones con pop psicodélico con un potente piano que mira de reojo a los Procol Harum al que se suman cuerdas, metales... Todo un lujo de producción que rivaliza con la más psicodélica primer versión, en la que también está el piano y las cuerdas (un cello muy beatle abre la canción) pero la voz está tratada con efectos y se añaden más versos antes del coro. Esta versión, más paladeable, apareció en una compilación australiana en 1970 y como bonus en este CD, por supuesto.
We All Live Happily Together es una broma pop-art repleta de cambios de ritmo, efectos de sonido, coros desaliñados... que a veces recupera el ritmo saltarín de Sha La La. Un producción muy de la época, intentando aprovechar todos los trucos de un estudio de grabación. I Can't Stand It, original de los Chambers Brothers, es la tercera versión del disco y la que lo cierra, y en este caso sí que es una buena incorporación al repertorio de los Easybeats en una lectura muy potente (aunque sus voces son mucho más agudas que las de los norteamericanos), seguramente impresionados por el LP del año anterior de los Chambers Brothers. En efecto, una buena versión, pero en Australia fueron lo suficientemente listos para retirar las tres versiones del disco y sustituirlas por un imbatible original de los Easybeats, la inmortal Bring A Little Lovin', canción de evidente potencial que el grupo no supo aprovechar pero sí nuestros patrios Bravos! En cualquier caso, a los australianos les quedó un LP impecable!
Aún sigo disfrutando de aquel artículo del Pussycat, pero me puedo permitir defender este LP como un gran disco de pop en el que los Easybeats transitaban por nuevos y multicolores caminos, a veces con paso dubitativo pero firme en la mayoría de los casos. De aquellas sesiones salieron otras piezas maravillosas de pop psicodélico recuperadas en el recopilatorio de rarezas THE SHAME  JUST DRAINED (1977), y VIGIL constituye el último gran LP de los Easybeats, aún con más mérito ya que le sucedió el desastroso FRIENDS (1969). Y sólo por esa Good Times, ya vale la pena!
David

viernes, 31 de enero de 2014

EL DISCO DE LA SEMANA

THE MILLENNIUM: Begin (Columbia, 1968; reedición en CD con bonus tracks por Sundazed, 2008)
Lo que aparece hoy por Making Time es un clásico indiscutible, una asociación de talentos en un momento mágico, el momento preciso, armados de maravillosas canciones, celestiales voces y una ambición musical compartida con muchos de sus compañeros de generación, dispuestos a aprovechar al máximo las posibilidades de un estudio de grabación y respaldados por una discográfica que se fiaba de su talento (¡qué tiempos aquellos!) lo suficiente para afrontar lo que fue hasta ese momento el disco más caro de la historia de Columbia (aunque enfundado en una carpeta casi minimalista) y que, por supuesto, fue un inmediato fracaso comercial. Normalmente calificado como uno de los clásicos del sunshine pop, es mucho más que eso, es puro pop, indiscutible y bello.
Prelude abre el disco de la mejor de las maneras con un clavicordio y una potentísima batería a los que se suman una miriada de instrumentos a modo de presentación del sonido que vamos a poder disfrutar en la obra, luminoso barroquismo pop en la más sublime de sus expresiones, e introduce la melodía del siguiente tema, To Claudia On Thursday, una maravillosa tonada construída a base de instrumentos acústicos (salvo el bajo) y aires tropicales (casi parece una pieza extraída de un LP tropicalista), y revela a primeras de cambio los celestiales coros del colectivo The Millennium.
I Just Wanto To Be Your Friend es otra suave pieza de sunshine pop, con un cierto aire latino de nuevo en su comienzo y su estribillo, de cadencia casi lounge pero que poco a poco se transforma en algo más agresivo y potente en el puente pudiendo oír en el fondo un guitarreo que aporta fuerza eléctrica al tema. Un tema rico en texturas y primera composición presente del genial Curt Boettcher, que da paso al tema de Sandy Salisbury 5 A.M., otra placentera pieza, de estructura más simple y tradicional que la anterior pero con más presencia de los coros. I'm With You de Lee Mallory se eleva celestialmente gracias a sus coros en la mejor tradición del género, con paralelismos con producciones de entre otros Fifth Dimension o los Cowsills, bajo los que se desarrolla una instrumentación exhuberante (flautas, guitarras acústicas, claves...), mientras que The Island es de nuevo muestra del desbordante talento de Boettcher, algo más oscura que sus predecesoras, minimalista en su base rítmica al estilo de los Beach Boys, rica en heterogéneos sonidos y capaz de crear todo un ambiente que nos transporta el tema tratado en la letra en poco más de tres minutos (seguro que los Beachwood Sparks tomaron buena nota de este tema para su estilo) y Sing To Me cierra la cara A de forma vitalista con pop luminoso y saltarín adornado con potentes metales y coros de pop californiano a lo Monkees.
Mientras que en dicha cara A podíamos encontrar la parte más sunshine pop de The Millennium, en la cara B que se abre con It's You el grupo parece habe optado por mostrar una colección de canciones más potente, oscura a veces y sobre todo psicodélica. La propia It's You es proto-powerpop de altura que pdría perfectamente haber sido grabado y publicado ayer. A partir del minuto 1:55 entran unos coros y el tema adquiere una potencia inusitada. Algo celestial, vamos... un estado de espíritu que continúa con Some Sunny Day, de aire country rock gracias a la slide, el banjo y los insistentes coros de lalalalala pero que en el fondo es nada más y nada menos que pop pluscuamperfecto.
It Won't Always Be The Same, de Mike Fennelly y Joey Stec aportan otra pegadiza joya (suya es To Claudia...) de cimbreante línea de bajo al álbum, a la que sigue The Know It All, experimento de Boettcher de percusión machacona, ritmo imparable y adornos de trompeta, con una cierta similitud a otro legendario proyecto de Boettcher, The Sagittarius. En todo caso es una pieza decididamente psicodélica que enlaza con Karmic Dream Sequence #1, la verdadera pieza viajera, ácida y experimental del disco, inquietante, profunda e hipnótica, todo un dispendio de trabajo en estudio que justifica esa inversión en el proyecto, y que finaliza mágicamente con una melodía que se nos insinuaba en Prelude.
Pero para magia la de There Is Nothing More To Say, magnífica composición de pop relajado, de background psicodélico (¡esos coros!) y barroco con un bello clavicordia aportando su delicadeza a la producción, y que antecede a la última canción del disco, Anthem (Begin), un compendio de extraños sonidos y melodías ensamblados al gusto psicodélico y en la que aparecen unos coros que cantan Columbia, Columbia y CBS, impagable homenaje a la discográfica que editó el LP.
Culminan esta edición en CD las versiones mono de las dos caras de un raro single promocional compuesto por la estupenda y optimista Just About The Same, que según Mike Fennelly surgió tras escuchar It's You al revés, y Blight, también de Fennelly, menos elaborada que el resto de las canciones del disco en lo instrumental, que no en los coros, y más en una onda singer-songwriter (curiosamente, el artwork de esta edición en CD confunde los títulos de estas dos canciones). Fennelly es, al igual que sus compañeros de The Millennium, un tipo al que hay que seguirle la pista ya que luego lideró a los Crabby Appleton, cuyo LP es una de las piezas fundacionales del powerpop!
David

martes, 16 de julio de 2013

PICTURES OF TODAY

Por Making Time se han paseado últimamente perfectos dominadores del dramatismo pop y del manierismo más amanerado en interpretaciones soberbias y sin duda alguna con sus mejores singles. Hablo de Denny Laine y de Dave Berry. Palabras mayores.
Pues más o menos continuamos en esa línea con los hermanos Paul & Barry Ryan, que aunque sin llegar a los deliciosos extremos de entrega y dramatismo del célebre Eloise de Barry, desgranan una aceptable cantidad de teatralidad en el excelente Pictures Of Today, si no me equivoco el último single del dúo en la década de los 60 (con Madrigal en la otra cara) para MGM poco antes de que Paul se retirara para dedicarse a la composición y producción y Barry alcanzara el estrellato internacional como desmedido intérprete pop.
Este Pictures Of Today forma parte de un puñado de gemas mod-pop del dúo, la última de ellas de hecho, aunque su fecha de edición y sonido denota un poco más de influencia hippie y menos mod. 
Espléndidamente producida, la percusión, la melodía, la inclusión de sitar a lo largo de la pieza y flauta en su parte final la sitúa apropiadamente en 1968, pero la intensidad creciente de la composición, la potente base rítmica y la forma de cantar del dúo la podrían incluir perfectamente en el repertorio de los Small Faces de la etapa Immediate. ¡Una gozada!
David

miércoles, 10 de octubre de 2012

EL DISCO DE LA SEMANA

THE SMOKE: The Smoke (Sidewalk/Tower, 1968; reedición en CD por Kismet Records, 2010)
Qué prodigiosa década en la que se facturaron una cantidad increíble de obras maestras que pasaron desapercibidas, ahora artilugios sonoros de culto afortunadamente redescubiertos. El talento desbordante de jóvenes inquietos y arrebatados por la música y la posibilidad de grabar discos repletos de canciones con más que suficientes medios aunque su impacto comercial fuese previsiblemente escaso hacen de esos años una fuente casi inagotable de pequeñas joyas que tras su escucha pasan a engrosar un tesoro musical incalculable.
THE SMOKE es una de esas obras, una rareza fabricada en la Costa Oeste norteamericana que debe pasar a considerarse una pieza fundamental del soft pop y del pop psicodélico y barroco junto a obras de Left Banke, Harpers Bizarre, Millennium, Sagittarius, las producciones de Curt Boettcher, los Association, los Beach Boys, etc.
Una colección de canciones de sonido impecable con un responsable casi único: Michael Lloyd, joven músico y prodigio de los estudios de grabación, compositor, multinstrumentista y productor que había militado en la primera formación de la West Coast Pop Art Experimental Band y con los que grabó su VOLUME I y luego fue apadrinado por Kim Fowley. Junto a un guitarrista y a un batería, que aportaron su labor al disco, aparece en la portada (además de Jimmy Greenspoon de los Three Dog Night, que ni siquiera participa en el disco), pero The Smoke nunca fueron una banda real, más bien un proyecto de estudio para desarrollar las ideas de Michael Lloyd.
El LP se inicia con el particular homenaje de Lloyd al single de 1967 de los Beach Boys Heroes and Villains titulado Cowboys and Indians, tema de intenso y rico sonido con gran presencia de teclados y armonías vocales y el toque psych del theremín. Looking Thru The Mirror es la pieza más soft pop del disco, rememorando a unos Beach Boys de 1965-1966, Sunshine Company o unos lejanos en la distancia pero no tanto en el sonido pop que conseguían Free Design. Self-Analysis contiene, de nuevo, un familiar aire a los Beach Boys y su costumbrismo alucinado pero en esta ocasión de su etapa del LP FRIENDS, minimalista en instrumentación, delicada y bizarra. 
Gold Is The Colour Of Thought es una composición que muestra la habilidad de Lloyd para tratar con partes orquestadas y al mismo tiempo otras propias del rock, una producción con abundante uso del eco e influencia muy de los Beatles, con una lujosa coda plena de orquestación. The Hobbit Symphony, que enlaza con el pequeño interludio The Daisy - Intermission, es curioso pero quizás lo menos interesante del LP, un tema que arranca como un rock de sonido de San Francisco con guitarra afilada sobre un ritmo de R&B insistente y que da paso a una parte con guitarra de instrumental western, una sinfonía de bolsillo a lo Beach Boys con inclusión de un fragmento de una canción de inmediato reconocible, el Coconut Grove de los nunca suficientemente ponderados Lovin' Spoonful. 
La cara B del LP es como una suite en la que todas las canciones componen un bello conjunto, empezando por el pop de altos vuelos de Fogbound lleno de armonías vocales, profusión de instrumentación (incluso con un pequeño toque soul con los metales) a lo Association y un guiño al Lucy In The Sky With Diamonds en sus momentos finales. Asombroso. Song Thru Perception y Philosophy son dos estupendas composiciones de soft pop barroco que parecen extraídas de un LP de Left Banke, con más protagonismo de los ricos arreglos vocales en la segunda, muy propia de un inspirado Brian Wilson. Umbrella, una de mis favoritas, es estupendo pop de aires ingleses tal cual lo hubiese hecho otro gran desconocido, Billy Nichols.
Y tras Ritual Gypsy Music Opus I, las dos últimas canciones de este corto pero encantador álbum, la vigorosa October Country repleta de clavicordio que contrasta con el suave arreglo vocal, y el pop intenso con imaginativa melodía llena de cambios, importantes metales, guitarra de sonido electrónico y batería de profundo efecto de Odyssey.
Una obra plenamente recomendable para aficionados al pop psicodélico y para degustadores de buen pop, imaginativo y complejo, a cargo de un pequeño genio que posteriormente a esta aventura hizo fortuna con sus producciones, incluso la de la banda sonora de Dirty Dancing en los 80. Me alegro por él y su éxito, y que no haya pasado penalidades como tantos otros genios del pop más underground!
David

jueves, 20 de septiembre de 2012

EL DISCO DE LA SEMANA

LES FLEURS DE PAVOT: Les Fleurs De Pavot (Mercury, 1968; reedición en CD de Underground Music)
Este LP no es una de las obras maestras del género, pero es de tan agradable escucha como corto de duración. Doce canciones de psychexplotation a cargo de una banda francesa originariamente de twist conocida como Bourgeois De Calais que, impulsados por su mánager, se convirtieron al credo de la psicodelia y del consumo de drogas alucinógenas al tiempo que predicaban los beneficios de tal afición en sus canciones. Podemos dudar o no del convencimiento de esos veteranos músicos en adoptar las nuevas y exóticas modas, y por lo visto algunos de ellos estuvieron en la meca de la nueva religión, San Francisco, pero las fuentes parecen incidir en el importante papel de su mánager convencido de que la paz, el amor y las drogas eran la solución para vender más discos en los nuevos tiempos.
La banda ataca con decisión esos nuevos estilismos en las canciones del disco y en su aspecto, con una impecable imagen psicodélica, pero en directo siguen prefiriendo junto a sus propias canciones adaptar a su repertorio infecciosas y "progresivas" adaptaciones de clásicos del soul como You Got Me Hummin' y Funky Broadway (como tantas otras bandas psych inglesas, norteamericanas, holandesas, etc.), como podemos disfrutar en el vídeo perteneciente a su impresionante aparición en el legendario programa Bouton Rouge.
Pero repasemos el disco en cuestión, que arranca con Super Girl, estupendo freakbeat con insistente órgano (la característica definitoria del LP) y base rítmica con el toque psicodélico de las incursiones orientales a base de campanillas, percusión y efectos de estudio. La Caresse Du Fleuve es un entretenido y delirante batiburrillo de psicodelia inglesa (Pink Floyd, Soft Machine) con yeyé francés y clavicordio incluido, mientras que Psycha Bourree es una bonita y sin pretensiones canción pop con algo del aire de algunas de las bandas de Frisco como los Quicksilver Messenger Service.
Le Marchand D'Amitte es inofensivo pop con agradable melodía embellecida con flauta y ritmo de bossa nova. Por su parte La Force Fait L'Union ya son palabras mayores, guitarrazos de primerizo hard rock y ritmo propulsivo al que se unen el omnipresente órgano y coros a varios voces que a veces suenan como los Move y otras como los Tremeloes, fantástica. A Degager continúa el mejor momento del disco, con el cantante luciéndose en su mejor interpretación del disco muy a lo Dutronc sobre un ritmo de freakbeat cortante y bailable.
Lamentablemente esa serie de canciones estupendas se corta con Dites-Le Avec Des Fleurs De Pavot, que pese a su prometedor comienzo a lo Nice desemboca en una bizarra y fuera de lugar tonadilla con ritmo de tango. Afortunadamente el mal trago dura poco y volvemos a lo bueno con Pourquoi L'Amour A Deux, hard rock y psicodelia con una estupenda conjunción de la guitarra, batería y órgano y agresivo como podrían ser los Attack. Les Petits Cochons L'ont Mange es una buena canción pop de ritmo perezoso con protagonismo del teclado pese a sus menos afortunados interludios vodevilescos. Hippies Nous Voila es una pieza de psychexplotation con buenos guitarrazos y órgano cimbreante, con alboroto hippie y flautas incluidas. 
La Puissance Des Tenebres contiene la guitarra más original del disco junto a interpretación vocal típica del pop francés en una pieza de pop-soul con toque psicodélico. Extrañamente, en mi copia en CD esta canción no aparece en el libreto, pero sí está incluida en el disco. Y lo que es más raro, he visto en internet otras copias aparentemente iguales a la mía pero con el libreto corregido e incluso una canción más titulada Dans Ma Garconniere, también usada por el grupo como cara B y que ignoro si pertenecía al LP original o se trata de un bonus track.
Para terminar esta colección, Le Rateau De La Meduse, el tema más experimental, extenso y lisérgico del grupo, con cierto aire hendrixiano a lo 1983... (A Merman I Should Turn To Be).
Un buen disco, con tres grandes grandes canciones, un horror y el resto de agradable escucha. Me queda la sensación de que la producción del mismo se quedó algo corta, sin la suficiente potencia y énfasis que se le debería haber dado a la instrumentación. El sonido en general parece algo liviano. Pero las canciones bien valen la pena y es otro artefacto recomendable para añadir a nuestras colecciones!
David

jueves, 3 de noviembre de 2011

THE ALAN BOWN SET PARTE 2: TECHNICOLOUR DREAMS


Continuamos con esta pequeña biografía y repaso a la discografía de los Alan Bown Set, la fantástica banda que desde el soul atravesó la psicodelia y llegó al rock progresivo con unos resultados que en su mayor parte hacen deleitar al buen degustador de viejos discos y músicas... Y nos detenemos en lo que constituye mi etapa favorita del grupo, el año 1967 y los inicios de 1968, meses en los que mantenían intacta todo su poder en directo pero que en los estudios de grabación comenzaron a elaborar y grabar pequeñas joyas de pop y rock iluminadas por la psicodelia y su propia destreza como instrumentistas.La transición desde su etapa pop soul había comenzado eliminando el "Set" de su nombre, cambiando sus trajes hechos a medida por kaftanes, y con el single We Can Help You/Magic Handkerchief, en el que la banda mutaba en un brevísimo lapso de tiempo (sólo unos meses antes habían editado en otro registro muy distinto el single Gonna Fix You Good (Everytime You're Bad)/I Really Really Care) y asimilaba los nuevos aires del pop, las vibraciones multicolores que flotaban en el ambiente y el ROCK. La cara A, We Can Help You, no se incluyó en su primer LP del mismo año, pero sí la cara B. We Can Help You es un pequeño himno coreable, muy "Beatle", una pequeña pieza con instrumentación barroca y que podría haber sido un gran éxito, original del grupo psicodélico Nirvana, pero a pesar de aparecer incluso en Top Of The Pops para promocionarla, aconteció una de esas típicas historias de perdedores en el mundo de la música que tanto nos gustan: la factoría que fabricaba el single entró en huelga y paró la producción, con lo que la prometedora carrera ascendente de la canción perdió toda fuerza y, por consiguiente, su momento (otras versiones indican que la MGM cerró el sello Music Factory, subsidiario para el que los Alan Bown! grababan; lo cierto es que los dos siguientes singles aparecieron bajo el sello MGM).
Su aproximación al éxito comercial había resultado herida de muerte, pero no su creatividad y editaron el LP OUTWARD BOWN, uno de esos momentos cumbre para el coleccionista de psicodelia sixties. Toyland abre el disco y es un instantáneo clásico de Toytown Pop, debido no solo su más que evidente letra, sino también a su ambientación con flauta, perezoso ritmo y lujosa sección de cuerdas. Le sigue Magic Handkerchief, un tremendo tema de rock duro, casi progresivo, con gran protagonismo de la base rítmica y de los teclados, y evidencia que los metales son, más que los protagonistas, un apoyo a directas y potentes canciones rock, lideradas por la magnífica y poderosa voz de Jess Roden, encumbrado con este disco al Olimpo de las grandes voces británicas de los sesenta (una apabullante versión en directo para la BBC puede ser disfrutada
en este disco). De verdad que hay que rendirse al talento de Roden, su potencia innata y su capacidad para adaptarse a varios registros sin perder un ápice de emoción, y no dejarse engañar por el estatus de culto de esta banda y su poca repercusión comercial. Mutiny es un curioso ejemplo de canción de temática y ambientación "marinera", muy de moda entre los grupos más a la última de la época (Beatles, Procol Harum... Simon Dupree & The Big Sound...). Pegadiza, no pasa de ser anecdótica (como TODO ese tipo de canciones). La banda, siempre con un ojo en América, seguro que se había hecho con una copia del último disco de Bob Dylan ya que incluyeron en el LP una cargada y malhumorada versión de la reciente All Along The Watchtower, con gran peso de los teclados y la guitarra, y cuenta la leyenda que su interpretación en directo impresionó tanto a Jimi Hendrix que la incluyó en su repertorio... un ejemplo como tantos otros de influencia mutua entre músicos en aquellos efervescentes años. Sin ir más lejos Alan Bown y los suyos incluyeron su ralentizada e intensa lectura del Love Is A Beautiful Thing de los Rascals en el álbum, una de las grandes influencias para las bandas de pop y soul inglesas, sólo hay que fijarse en cuantas versiones de los Rascals fueron publicadas en las islas (algún día haré un listado...).
S
ally Green es otra de esas perfectas composiciones pop que tan bien demostró el grupo que se le daban, de melodía pegajosa bañada en abundantes capas de Mellotron, al igual que Technicolour Dream, ésta agraciada con cuerdas y metales. Mientras, Penny For Your Thoughts es hard rock antes de que se inventara el hard rock, una audaz mezcla de freakbeat con toques de jazz rock en sus partes de metales. Story Book explora el terreno de la psicodelia inglesa, pero gracias a los metales, la voz de Jess Roden y los ganchos melódicos ésta y todas las canciones del disco poseen un inherente atractivo. Violin Shop es más pop con Mellotron y cambios melódicos apoyados en los vientos que tienen un toque decididamente soulero (tantos años de rodaje le permitían al grupo dominar casi cualquier campo). You're Not In My Class es un pequeño collage de estilos y ritmos, encantadoramente elaborada y con desarrollos de pop barroco. El LP se cierra con la roquera My Girl The Month Of May en la que incluso Roden realiza desarrollos orientalistas con su voz mientras el grupo ataca la pieza con intensidad y actitud.

Con el LP no acabó esta fructífera etapa, un single más apareció en 1968 y que estilisticamente pertenece a los años multicolores del grupo. Story Book en la cara A recibió el acompañamiento de Little Lesley, que es una canción pop de primera, más Toytown Pop aderezado con múltiples instrumentos pero con una aproximación muy aventurada al género, casi progresiva, a la par que encantadora. De mis favoritas del grupo (de esta etapa, todas son favoritas!).Aaah, ha sido una gozada repasar estas canciones para escribir estas líneas... Por alguna razón que se me escapa me subliman, son composiciones ideales para escuchar en la tranquilidad del hogar o en las pistas de baile invadidas por el freakbeat y otros ritmos demoníacos. No es muy difícil encontrar alguna copia de la reedición en vinilo del disco de Tenth Planet, y hasta hace poco creía que lamentablemente tal maravilla no había recibido nuevas ediciones en muchos años, ni siquiera en CD, siendo la última hasta el momento la que realizó See For Miles hace un par de décadas con temas extra pero totalmente descatalogada. Pero aparentemente el sello sueco Flawed Gems ha sacado una nueva edición en CD del disco, con la portada inglesa y... catorce bonus tracks, el single de 1968 y muchas canciones grabadas para la BBC! Algo difícil de encontrar, parece haber recibido una limitada distribución... ¡Buena suerte en la búsqueda!
David